Aniversario
por César Abraham Vallejo Mendoza
¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
¡Qué créditos con bruma, en una esquina!
¡Qué diamante sintético, el del casco!
¡Cuánta más dulcedumbre
a lo largo, más honda superficie:
¡cuánto catorce ha habido en tan poco uno!
¡Qué deber,
qué cortar y qué tajo,
de memoria a memoria, en la pestaña!
¡Cuanto más amarillo, más granate!
¡Cuánto catorce en un solo catorce!
Acordeón de la tarde, en esa esquina,
piano de la mañana, aquella tarde;
clarín de carne,
tambor de un solo palo,
guitarra sin cuarta ¡cuánta quinta,
y cuánta reunión de amigos tontos
y qué nido de tigres el tabaco!
¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
¿Qué te diré ahora,
quince feliz, ajeno, quince de otros?
Nada más que no crece ya el cabello,
que han venido por las cartas,
que me brillan los seres que he parido,
que no hay nadie en mi tumba
y que me han confundido con mi llanto.
¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
Thursday, July 14, 2011
Friday, July 01, 2011
sopa de letras (¿viva el perú?)
Monday, June 27, 2011
Reconocido el mérito pero impago el servicio
De haber sido lomo y talón del edificio erguido
En cuanto látigo ha sido impuesto el castigo para ser sufrido.
Pero el negro se caga en lo absurdo
Y le da vuelta con desparpajo imberbe
Y se va a parajes inhóspitos para ser auténtico
Así sea con una sola media y mediante el rezo.
Mendocita o Nueva York
Castilla o La Boquita
Son el pordiosero hábitat de manos calentadas frente el cilindro heroico
Haciendo muecas del espanto
Y sonido de lo elástico.
Me reclamo de la estirpe de primaveras ocres
Y en serio monumento a la epidermis de segunda clase
Me aúno a la pedorrera
Para suelto en plaza el miembro de mito enorme
Hacer de hule de llanta una cuerda
Y hacer de cornetas de papiro una brisa
Y en saltimbanqui zapateo
Vivir muriendo cada sonrisa de esta jornada que no se alumbra
Ni para cuando el padre decida sacar de la correa su tunda.
Friday, June 17, 2011
jalando la cadena
Uno a uno, veo a cada fruto de mi generación atraído por la gravedad. No estamos solos ni acompañados, y las catapultas de entusiasmo son el efímero regazo que dios devela en la puerta de los juegos escurridizos que son los años. El tobogán renuente atestado de amasijos latentes que se proyectan en momentos, no es más que el saldo de un cotejo que parece perdido en los escondites del hado destino. ¡Qué fatalidad!
No empleo los ejemplos más disonantes ni miserables; sino los ternos enfundados opacando seres brillantes que la tierra absorbe hasta arrastrarnos. Abogados, tributaristas, economistas; tan patético sentido del quehacer que nos hace meros escombros sin huella. Si tan sólo se pudiera… Si tan sólo pudiera.
La derrota de emprender una y otra vez el calco nómade del baño, el vestido, el traslado, el deglute y viceversa; hacen del sueño una recompensa pútrida del discreto suceder. Calamidades cotidianas simuladas por pequeños triunfos como el de hallar un asiento en el bus atestado, o conseguir en el suelo una moneda, son las derrotas exitosas. Esos son los ágapes del alma expectorada en cada sello que atraviesa la mesa de partes de la muerte.
El problema sigue siendo la cobardía; y mientras tanto: la obesidad, las uñas largas y el inmenso ardor de sujetarse a cinco dedos la pierna remangada matando crías. El acto del valiente es la insania de sugerir que el orbe está demente y que se puede seguir creyendo en él, estando fuera de él. La catástrofe de la era fue descubrir que una manzana no se cae para arriba; y casualmente hizo que se suspendieran los vuelos de las mentes que quieren nadar en el asfalto y agitar las alas en pavimentos y desnudarse sin pudor en cada puerto del hablar y parecer correcto.
Allí donde nació la idea que pare la modernidad, se estancó el aburrimiento para hacer declive de nuestro humilde e incontenible proceso.
No empleo los ejemplos más disonantes ni miserables; sino los ternos enfundados opacando seres brillantes que la tierra absorbe hasta arrastrarnos. Abogados, tributaristas, economistas; tan patético sentido del quehacer que nos hace meros escombros sin huella. Si tan sólo se pudiera… Si tan sólo pudiera.
La derrota de emprender una y otra vez el calco nómade del baño, el vestido, el traslado, el deglute y viceversa; hacen del sueño una recompensa pútrida del discreto suceder. Calamidades cotidianas simuladas por pequeños triunfos como el de hallar un asiento en el bus atestado, o conseguir en el suelo una moneda, son las derrotas exitosas. Esos son los ágapes del alma expectorada en cada sello que atraviesa la mesa de partes de la muerte.
El problema sigue siendo la cobardía; y mientras tanto: la obesidad, las uñas largas y el inmenso ardor de sujetarse a cinco dedos la pierna remangada matando crías. El acto del valiente es la insania de sugerir que el orbe está demente y que se puede seguir creyendo en él, estando fuera de él. La catástrofe de la era fue descubrir que una manzana no se cae para arriba; y casualmente hizo que se suspendieran los vuelos de las mentes que quieren nadar en el asfalto y agitar las alas en pavimentos y desnudarse sin pudor en cada puerto del hablar y parecer correcto.
Allí donde nació la idea que pare la modernidad, se estancó el aburrimiento para hacer declive de nuestro humilde e incontenible proceso.
Friday, June 10, 2011
...
Vivimos en un mundo ambiguo, las palabras no quieren decir nada, las ideas son cheques sin provisión, los valores carecen de valor, las personas son impenetrables, los hechos amasijos de contradicciones, la verdad una quimera y la realidad un fenómeno tan difuso que es difícil distinguirla del sueño, la fantasía o la alucinación. La duda, que es el signo de la inteligencia, es también la tara más ominosa de mi carácter. Ella me ha hecho ver y no ver, actuar y no actuar, ha impedido en mí la formación de convicciones duraderas, ha matado hasta la pasión y me ha dado finalmente del mundo la imagen de un remolino donde se ahogan los fantasmas de los días, sin dejar otra cosa que briznas de sucesos locos y gesticulaciones sin causa ni finalidad.
Julio Ramón Ribeyro - Prosas apátridas (1975)
Sunday, May 29, 2011
Friday, May 27, 2011
Una temporada en el infierno

Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos fluían.
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. —Y la encontré amarga.— Y la injurié.
Me armé contra la justicia.
Y huí. ¡Oh brujas, oh miseria, oh aversión; sólo a vosotras os fue confiado mi tesoro!
Logré desvanecer de mi espíritu toda humana esperanza. Sobre toda alegría, para estrangularla, realicé el sordo ataque de la bestia salvaje.
Llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas para asfixiarme con la arena, con la sangre. La desdicha fue mi dios. Me lancé contra el fango. El aire del crimen me secó. Le jugué malas pasadas a la locura.
Y la primavera me dio la espantosa risa del idiota.
Pero ahora, recientemente, cuando estaba a punto de exhalar el último suspiro, pensé en buscar la llave del antiguo festín, en el que, tal vez, recobraría el apetito.
La caridad es esa llave. —¡Esta inspirada afirmación demuestra que he estado soñando!
"Seguirás siendo hiena, etc..." declara el demonio que me coronó con tan agradables adormideras. "Gánate la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales".
¡Ah! ¡Ya he tenido sufiente! Pero, querido Satán, se lo ruego, ¡no se irrite tanto conmigo! Y a la espera de esas pequeñas vilezas que aún me falta cometer, desprendo para usted, que ama en el escritor la ausencia de toda facultad descriptiva o instructiva, unas cuantas repugnantes páginas de mi libreta de condenado.
Arthur Rimbaud (1873)
Una noche, senté a la Belleza en mis rodillas. —Y la encontré amarga.— Y la injurié.
Me armé contra la justicia.
Y huí. ¡Oh brujas, oh miseria, oh aversión; sólo a vosotras os fue confiado mi tesoro!
Logré desvanecer de mi espíritu toda humana esperanza. Sobre toda alegría, para estrangularla, realicé el sordo ataque de la bestia salvaje.
Llamé a los verdugos para morir mordiendo la culata de sus fusiles. Invoqué a las plagas para asfixiarme con la arena, con la sangre. La desdicha fue mi dios. Me lancé contra el fango. El aire del crimen me secó. Le jugué malas pasadas a la locura.
Y la primavera me dio la espantosa risa del idiota.
Pero ahora, recientemente, cuando estaba a punto de exhalar el último suspiro, pensé en buscar la llave del antiguo festín, en el que, tal vez, recobraría el apetito.
La caridad es esa llave. —¡Esta inspirada afirmación demuestra que he estado soñando!
"Seguirás siendo hiena, etc..." declara el demonio que me coronó con tan agradables adormideras. "Gánate la muerte con todos tus apetitos, y con tu egoísmo y con todos los pecados capitales".
¡Ah! ¡Ya he tenido sufiente! Pero, querido Satán, se lo ruego, ¡no se irrite tanto conmigo! Y a la espera de esas pequeñas vilezas que aún me falta cometer, desprendo para usted, que ama en el escritor la ausencia de toda facultad descriptiva o instructiva, unas cuantas repugnantes páginas de mi libreta de condenado.
Arthur Rimbaud (1873)
Wednesday, May 25, 2011
maluolo meselo
Los actos de decisión siempre causan polémica. Están quienes vigilan y arañan su peculio bajo el estándar de no cambiar las instituciones ni sus prácticas ni normas, abrazando la candidatura sicodélica de Keiko Fujimori (nunca dijo nada, ni trabajó y su familia extranjera gobernó y pretende gobernar después de robar, matar y huir). Y están quienes olvidados por decenios, hacen saber a través de un resultado de urna que las disparidades de un país que se dice crecidito y estable, los deja al final de la fila. Avalar una decisión bajo esta práctica democrática de pintarse el dedo implica hasta cierto punto asumir éticamente y con cierto reparo todos los pasivos de quienes “nos representarán”; empero, el apoyar la candidatura del clan Fujimori es inaceptable y repudiable. Vale mencionar que además de las irreparables pérdidas humanas, la pérdida ética y moral de una generación que fue transformada bajo el diseño de planes psicosociales que buscaban aletargar el pensamiento de los jóvenes, hoy aún hace eco. Es por ello que muchos (hablando de nacidos del 80 para adelante) carecen del poder discernir entre una opción y otra porque además del robo y saqueo a raudales, están los programas preparados, los cocteles de distracción con rojo sangre y harta teta, y la comicidad lastimera de una programación que nos entraba como alimento básico, cada día de nuestras vidas. Las instituciones demolidas por un contagio de alcaponismo, los medios controlados y maniatados con representantes que siguen hasta hoy, y los asesinatos a quien vaya con lupa a revisar los papeles que no se debían revisar, o a quienes se dignaban a no callar, conforman el universo que hasta ahora nadie puede novelar. Ese fue el decenio perdido de una generación que se olvidó de todo menos de sí misma, y hoy encalla en las profundidades de un individualismo enfermo que atañe a todas sus decisiones, incluyendo las que pueden afectar al resto de la población.
Aún así, ésta democracia que no representa y que te obliga a elegir entre lo que no quieres, logra que se endose una fuerte intención o deseo de cambio a quienes no se lo merecen. Y hay que decirlo, porque Ollanta Humala representa el fracaso de la izquierda. Todo movimiento siquiera progresista plegado a la única opción que se presenta hace bien en brindar su apoyo electoral; más, y quizá porque la coyuntura no lo permite, no se admite que las propuesta de cambio han quedado relegadas a una mejor distribución de la sobre ganancia y la honestidad con transparencia. Ollanta Humala, quien es militar (¿se olvida uno de cuáles son los poderes fácticos del estado?) demuestra una enorme incapacidad, falta de liderazgo y camaleonismo histriónico en aras de un poder que persigue obseso sin voluntad de crear un partido ni movimiento que se sienta representado en bases y cuerpo social. Votar por Ollanta Humala se ha vuelto la única opción electoral; pero se vuelve también una obligación de decir que hemos fracasado como opción a querer construir algo distinto y auténtico, incluyendo y avanzando. No habrá en su triunfo (si es que se diera) sabor a cambio, sino el derecho a que estos micro países que habitan el Perú puedan reclamar todo para ellos y nada en conjunto. Habrá seguro mejores presupuestos en sectores básicos, pero no un replanteamiento de fundamentos que sostienen un sistema que fracasa en cada rincón donde sólo hay nada revuelta con estómago crujiente y vela leyendo lo que no entiende, bajo la sábana incólume que resiste la helada.
Se apoya la única opción en estas reglas impuestas, y no se condena a quienes lo haremos. Más, de una vez, a admitir el fracaso y ponerse overol bajando del púlpito de los dioses muertos.
Aún así, ésta democracia que no representa y que te obliga a elegir entre lo que no quieres, logra que se endose una fuerte intención o deseo de cambio a quienes no se lo merecen. Y hay que decirlo, porque Ollanta Humala representa el fracaso de la izquierda. Todo movimiento siquiera progresista plegado a la única opción que se presenta hace bien en brindar su apoyo electoral; más, y quizá porque la coyuntura no lo permite, no se admite que las propuesta de cambio han quedado relegadas a una mejor distribución de la sobre ganancia y la honestidad con transparencia. Ollanta Humala, quien es militar (¿se olvida uno de cuáles son los poderes fácticos del estado?) demuestra una enorme incapacidad, falta de liderazgo y camaleonismo histriónico en aras de un poder que persigue obseso sin voluntad de crear un partido ni movimiento que se sienta representado en bases y cuerpo social. Votar por Ollanta Humala se ha vuelto la única opción electoral; pero se vuelve también una obligación de decir que hemos fracasado como opción a querer construir algo distinto y auténtico, incluyendo y avanzando. No habrá en su triunfo (si es que se diera) sabor a cambio, sino el derecho a que estos micro países que habitan el Perú puedan reclamar todo para ellos y nada en conjunto. Habrá seguro mejores presupuestos en sectores básicos, pero no un replanteamiento de fundamentos que sostienen un sistema que fracasa en cada rincón donde sólo hay nada revuelta con estómago crujiente y vela leyendo lo que no entiende, bajo la sábana incólume que resiste la helada.
Se apoya la única opción en estas reglas impuestas, y no se condena a quienes lo haremos. Más, de una vez, a admitir el fracaso y ponerse overol bajando del púlpito de los dioses muertos.
Tuesday, May 17, 2011
Saturday, April 30, 2011
In memoriam
"Antes, la muerte era la demostración de la crueldad de la existencia. El hecho que empequeñecía y hasta ridiculizaba mis prometeicas luchas cotidianas. Lo atroz. Solía decir que a la muerte me llevarían con el auxilio de la fuerza pública. Así expresaba mi decisión de luchar hasta el final, de no entregarme jamás.
Pero ahora que la muerte está vecina, su cercanía me ha irradiado una comprensión que nunca tuve; en este atardecer de verano, la historia de lo vivido está delante de mí, como si yaciera en mis manos, y hay horas en que los tiempos que creí malgastados tienen más luz que otros, que pensé sublimes.
He olvidado grandes trechos de la vida y, en cambio, palpitan todavía en mi mano los encuentros, los momentos de peligro y el nombre de quienes me han rescatado de las depresiones y amarguras. También el de ustedes que creen en mí, que han leído mis libros y que me ayudarán a morir."
La resistencia, mayo del 2000
Ernesto Sábato.
24/06/1911 - 30/04/2011
Las cinco familias
El insulto a la inteligencia y el mordaz agravio graficado en machacamientos incesantes contra un candidato y el implícito apoyo hacia la otra, hace pensar que son los medios quienes lideran y toman esta batalla como propia. Más no, pues si el grupo informativo más grande del país y todos sus tentáculos mueven cielo, mar y tierra; esto más allá de propia convicción obedece a órdenes. Órdenes que se zurran en la memoria de los torturados, asesinados y olvidados. Órdenes que se cagan en la ética y la perspectiva de un país mutilado de pensamiento tan sólo por el antojo de no perder su peculio. No son Mariátegui, ni Rosa María, ni Vargas ni los súbditos acólitos que leen telepronters en diferentes horarios; son un manojo pequeño de mazones que cuidan tan sólo su inmunda progenie. Es a ellos a quienes hay que ahora denunciar, porque les importa una mierda la gente a la que se deben, y porque sencillamente no les interesa nada, sino vivir el cielo artificio de una vida perfecta, que la muerte misma no castiga ni excreta.
Estos son, aquí están, y para siempre su memoria debemos dilapidar:
Mario y Pedro Brescia - US$ 4,493.00 millones - MINSUR, AFP Horizonte, Rímac Seguros

Alberto Benavides de la Quintana - US$1934.00 millones - Minera Buenaventura

Jorge y Vito Rodriguez Banda - US$ 694.00 millones - Grupo Gloria

Dionisio Romero - US$ 1305.00 millones - BCP - ALICORP

Grupo Wong
A estos rostros visibles se adicionan miles de anónimos que bucean en arcas de la extracción y se retuercen en el óbice del dispendio. Vale pensar que son tan pocos los que se sirven las cucharadas, que somos las hormigas lamiendo el azucar que se les cae.
Saturday, April 23, 2011
Thursday, March 24, 2011
echoes

La noche avanzaba en planetaria caravana y ya casi es la una del nuevo dia. Admito que al tercer segundo eché el uniforme y el discurso hipnótico de la tierra cóncava en la inmersión añorada, al efluvio marino de la bruma de otoño, oleaje de avenida, luz azul, mujer, solo... La cereza feliz alumbra, caleidoscópica, las falanges translúcidas, y ya no me quedo, rictus de abandonos en el rostro magro y molestias transpiradas en el socabón electrónico acarician el cabello del que se desploma con dulzura sobre los ficus de la abuela y el patio de paredes carcomidas .. por el agujero universo... la correspondencia sonora no asegura resurrección alguna pero retiene lágrimas y arroja pétalos de ser, hermano, hermano mío, derramándose en amores y cielos untuosos escarlatas.. aahh nuestra adorada Extasíndrome, detente, te lo pido, muestrame los fuegos de los antiguos aquelarres, yo te lo pido, acomódame en el vértice ondulado de tu playa lunar y siénteme la respiración en la piel monumental, estremecida a veces, por los rayos de Marte, la alucinación divina, las hormigas utópicas.
Texto de: Eduardo Braga Maldonado
Wednesday, March 16, 2011
Sunday, March 06, 2011
Tuesday, March 01, 2011
La búsqueda de la fecalidad
Antonin Artaud (1896-1948)
Allí donde huele a mierda
huele a ser.
El hombre hubiera podido muy bien no cagar,
no abrir el bolsillo anal,
pero eligió cagar
como hubiera elegido vivir
en vez de aceptar vivir muerto.
Para no hacer caca,
tendría que haber consentido
no ser,
sin embargo, no se decidió a perder
el ser,
es decir, a morir viviendo.
Hay en la existencia
algo particularmente tentador
para el hombre
y ese algo es
LA CACA
(aquí, rugido)
Para existir basta con dejarse ser,
pero para vivir
hay que ser alguien,
hay que tener un HUESO,
hay que atreverse a mostrar el hueso
y a olvidar el alimento.
El hombre prefirió más la carne
que la tierra de los huesos.
Como no había más que tierra y bosque
de huesos
tuvo que ganarse su alimento,
no había mierda
sólo hierro y fuego,
y el hombre tuvo miedo de perder la mierda
o más bien deseó la mierda
y para eso, sacrificó la sangre.
Para tener mierda,
es decir carne,
donde sólo había sangre
y chatarra de osamentas,
donde no tenía nada que ganar
y sí algo que perder: la vida.
o reche modo
to edire
de za
tau dari
do padera coco
Entonces, el hombre se replegó y huyó.
Lo devoraron los gusanos.
No fue una violación,
Se prestó a la obscena comida.
Le encontró sabor,
aprendió por sí mismo
a hacerse el tonto
y a comer carroña
delicadamente.
Pero, ¿de dónde procede, esa despreciable abyección?
De que el mundo no está ordenado todavía,
o de que el hombre sólo tiene una pequeña idea
del mundo
y quiere conservarla eternamente.
Proviene de que, un buen día,
el hombre
detuvo
la idea del mundo.
Se le ofrecían dos caminos:
el infinito exterior,
el ínfimo interior.
y eligió el ínfimo interior,
donde sólo hay que estrujar el bazo
la lengua
el ano
o el glande.
Y dios, dios mismo aceleró el
movimiento.
Dios ¿es un ser?
Si lo es, es la mierda.
Si no lo es
no existe.
O bien sólo existe
como el vacío que avanza con todas
sus formas
y cuya representación más perfecta
es la marcha de un grupo incalculable de
ladillas.
¿Está usted loco, señor Artaud, y la misa?"
Reniego del bautismo y de la misa.
No hay acto humano
que, en el plano erótico interno,
sea más pernicioso que el descenso
del supuesto Jesucristo
a los altares.
No me creerán
y desde aquí veo cómo el público se encoge de hombros
pero el llamado Cristo es quien
frente a la ladilla-dios
aceptó vivir sin cuerpo
mientras un ejército de hombres,
descendiendo de la cruz
a la que dios creía haberlos clavado desde hacía mucho,
se rebeló
y ahora esos hombres
armados con hierro,
sangre,
fuego y osamentas
avanzan, denostando al Invisible
para terminar de una vez con el JUICIO DE DIOS.
Allí donde huele a mierda
huele a ser.
El hombre hubiera podido muy bien no cagar,
no abrir el bolsillo anal,
pero eligió cagar
como hubiera elegido vivir
en vez de aceptar vivir muerto.
Para no hacer caca,
tendría que haber consentido
no ser,
sin embargo, no se decidió a perder
el ser,
es decir, a morir viviendo.
Hay en la existencia
algo particularmente tentador
para el hombre
y ese algo es
LA CACA
(aquí, rugido)
Para existir basta con dejarse ser,
pero para vivir
hay que ser alguien,
hay que tener un HUESO,
hay que atreverse a mostrar el hueso
y a olvidar el alimento.
El hombre prefirió más la carne
que la tierra de los huesos.
Como no había más que tierra y bosque
de huesos
tuvo que ganarse su alimento,
no había mierda
sólo hierro y fuego,
y el hombre tuvo miedo de perder la mierda
o más bien deseó la mierda
y para eso, sacrificó la sangre.
Para tener mierda,
es decir carne,
donde sólo había sangre
y chatarra de osamentas,
donde no tenía nada que ganar
y sí algo que perder: la vida.
o reche modo
to edire
de za
tau dari
do padera coco
Entonces, el hombre se replegó y huyó.
Lo devoraron los gusanos.
No fue una violación,
Se prestó a la obscena comida.
Le encontró sabor,
aprendió por sí mismo
a hacerse el tonto
y a comer carroña
delicadamente.
Pero, ¿de dónde procede, esa despreciable abyección?
De que el mundo no está ordenado todavía,
o de que el hombre sólo tiene una pequeña idea
del mundo
y quiere conservarla eternamente.
Proviene de que, un buen día,
el hombre
detuvo
la idea del mundo.
Se le ofrecían dos caminos:
el infinito exterior,
el ínfimo interior.
y eligió el ínfimo interior,
donde sólo hay que estrujar el bazo
la lengua
el ano
o el glande.
Y dios, dios mismo aceleró el
movimiento.
Dios ¿es un ser?
Si lo es, es la mierda.
Si no lo es
no existe.
O bien sólo existe
como el vacío que avanza con todas
sus formas
y cuya representación más perfecta
es la marcha de un grupo incalculable de
ladillas.
¿Está usted loco, señor Artaud, y la misa?"
Reniego del bautismo y de la misa.
No hay acto humano
que, en el plano erótico interno,
sea más pernicioso que el descenso
del supuesto Jesucristo
a los altares.
No me creerán
y desde aquí veo cómo el público se encoge de hombros
pero el llamado Cristo es quien
frente a la ladilla-dios
aceptó vivir sin cuerpo
mientras un ejército de hombres,
descendiendo de la cruz
a la que dios creía haberlos clavado desde hacía mucho,
se rebeló
y ahora esos hombres
armados con hierro,
sangre,
fuego y osamentas
avanzan, denostando al Invisible
para terminar de una vez con el JUICIO DE DIOS.
Monday, February 14, 2011
Wednesday, February 02, 2011
...
"En fin, mi querido amigo, usted me tiene el aspecto de estar en un buen aprieto, y su disgusto me aflige, pues podría emplear más agradablemente su tiempo. Es necesario, entienda usted, jovencito, que es necesario trabajar más que eso. Llego a suponerlo demasiado díscolo. Demasiadas mujeres, demasiado remo, demasiado ejercicio. Sí, señor, la civilización no ha tenido tanta necesidad de locomoción como pretenden los médicos. Usted ha nacido para hacer versos. ¡Hágalos! Todo lo demás es vano, comenzando por sus placeres y su salud. Métase esto en su cabeza. Además su salud se encontrará bien si sigue su vocación. "
Gustave Flaubert
Saturday, December 25, 2010
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