Monday, June 24, 2013
Wednesday, June 05, 2013
Esto ya lo viví mañana...
Cruzó la avenida Pardo, y se
internó por las calles que iban al malecón. Al llegar a una esquina vio un
camión que avanzaba con los faros apagados. El camión frenó bruscamente y de él
descendieron varios policías. “Sus papeles”. Ludo preguntó a qué papeles se
referían. “Sus papeles de identidad”. Ludo palpó sus bolsillos tratando de
encontrar algún carnet, pero como la búsqueda se prolongaba los policías lo cogieron
de la cintura, lo levantaron en vilo y lo lanzaron a la caja del camión. “A la
canasta”, dijo alguien y el camión arrancó.
Esa noche comprendió Ludo la
utilidad de los papeles. Todo el mundo debería tener algunos, que sancionaran
su condición humana. De nada valía andar en dos pies, tener un nombre, pensar,
hacer un uso inteligente de la palabra, si se carecía de un carnet con un sello
y una fotografía. La omisión de este requisito instauraba el desorden y el
desorden debería ser castigado.
El camión estaba en su totalidad
lleno de obreros en mangas de camisa, de borrachines sorprendidos rumbo a una jarana
o de vagos profesionales. Antes de llegar a la comisaría el lote se incrementó
con dos negros que orinaban contra un muro. Ludo ni siquiera protesto,
resignado ya a su condición numeral. Cuando el grupo descendió en la comisaría,
otro camión había depositado ya su carga y un equipo de policías los iban
haciendo entrar, contándolos como a ganado.
Ludo se recostó contra la pared
del patio y comenzó a dormitar esperando que lo llamaran. Su consciencia se
disolvía en un cansancio crepuscular. Alguien repetía con insistencia la
palabra revolución. Cada cierto tiempo un policía entraba y sacaba a uno de los
detenidos para llevarlo seguramente hacia un interrogatorio. Por la posición en
la cual Ludo se encontraba debería ser el último en ser interrogado, pero
cuando el policía regresó para llamar al siguiente lo distinguió al fondo, con
camisa y corbata, raro hallazgo en medio de ese ramillete de cuellos desnudos: “¿Universitario?”.
Ludo dijo que sí. De inmediato lo hizo pasar a la oficina del comisario.
“Cojudo, ¿cómo te has dejado
agarrar? Esto es sólo para los cholitos”. Ludo quedó perplejo: el comisario era
Federico Cánepa. No solo exalumno del colegio Mariano sino parroquiano del
billar de Surquillo. Luego le explicó que el general Vivar se había sublevado
en Iquitos esa noche y que estaban en estado de sitio. “Regresaba de la casa de
mi querida”, respondió Ludo. Cánepa pareció entregarle en ese momento un enorme
respeto. “Que no pase nadie”, ordenó a su ayudante y sacó una botella de pisco
de su escritorio. “Tú sabes”, dijo, “lo primero en estos casos es el toque de
queda. Nadie puede andar después de media noche sin documentos y sin justificar
su destino. Comprendo que es una cojudez, pero es la costumbre”. Ludo dijo que él
nunca llevaba papeles, que a lo mejor hasta los había perdido. “Todos los detenidos son unos jaranistas
retardados –añadió-. Si un general se ha sublevado lo mejor es ir al Club
Nacional y sacar del cogote a todos sus socios”. Cánepa convino en que era cierto.
“Pero hay que guardar las apariencias”, agregó, “con tres galones como yo no se
puede tener aún una opinión”. Después de hacer un brindis llamó a su ordenanza:
“Que el camión de Chávez salga a hacer otra ronda. Y dejen al doctor Tótem en
su domicilio”.
Extracto de "Los geniecillos dominicales" (1965)
Julio Ramón Ribeyro (1929-1994)
P.D.: Protestemos contra esa cojudez de la ley del servicio militar obligatorio que quiere imponer el cachaco de palacio. Que ya sabemos quienes son los que se van a quemar en el VRAE y los que tomarán su Coca Cola después de pagar sus S/. 1850.00 sin chistar.
Sunday, May 19, 2013
sé...
De respiros y a tumbos
En el cauce ignoto de los pasadizos errados
En frascos turbios, en lagunas tenebrosas
Allí estaremos.
Obsequia este desdén al cielo
Y vuélveme a pasear encadenado
Exhibe al can que oscurece pálido entre sombras
Tuyo, tuyo… tuyo estoy.
Consciente de los arenosos castillos
Cuajado de los vicios del pensar
Resolviendo la clave, que está en la caída…
El amarrado descenso a los infiernos de montarse al café
Y deshojar el periódico,
Siendo abuelos ejemplares, de las desapercibidas
memorias.
Ah, sabrás que el sueño es barato,
Pero al menos vale para acariciar la peineta de este
reto.
Pues pisé las más mermelosas mierdas
Y admito el barro escarnio de este distante anhelo.
Se cree, se creerá… ¿se creerá?
Sé...
Friday, May 17, 2013
Sunday, May 12, 2013
a trabajar...
Thursday, May 09, 2013
Marca Perú
Se escucha con frecuencia ese
estribillo de un Perú distinto gracias a la instauración de la democracia. Un
país; sin terrorismo, sin inflación, con celulares, tarjetas de crédito,
pequeñas empresas y un largo etcétera que va desde los Malls hasta los Megaconciertos.
Evidentemente aún falto del orgasmo liberal que muchos desean, este terreno
está: en conclusión, mejor. Más, ante la
inescrutable verdad de una sensación de mayor bienestar, está el espeto
de la sinvergüencería de una clase empresarial (que gobierna) y sus
representantes políticos de turno. Uno que ordenó matar a dedo e instauró un
aparato Orwelliano de control de masas, sazonado con saqueo de arcas y compras
de moral a granel. Otro que entre etiquetas lapislázulis y bulines, compraba
casas a precios obscenos para sus familiares e instauró su propio sistema
horario post resaca. Y otro que montaba empresas para desaparecerlas una vez
cobradas millonarias deudas y allanaba las dudas de la decencia legitimando la
vida en cerro con escaleras al cielo (literal). Y por supuesto no falta la gran
estrella que se fue flaquito dejando el terreno enjuto y regresó para embutirse
desayunos de 40 Kg. de salchichas, mientras escuchaba la voz de dios para
liberar a los patrones del alfajor, previos 8 ceros en cuenta, o en casa, o en
carro, o en Cristos, o en correa de ciento veinte centímetros.
Y así, con 21 años de esta
cantaleta del manejo responsable y etiqueta democrática, estamos también los
mortales, chambeadores e ingeniosos; pero también pendejos, cutreros,
aceiteros, coimeros, cochinos (¿porque la escupida y la meada a vista y
paciencia del pleno es realidad o no?), impuntuales, floreros, y sobre todo:
POSESOS. Bien creídos de la televisión y las paredes del kiosco a las 8:30
a.m.; entre Mistura y Lima Fashion Week,
con pie derecho en la combi y la oreja reventada a bocinazos, respirando el
tubo de escape y avanzando, avanzando…
Aún así, se han ido las casas
para arriba (¿sí o no Gregorio?) y la vida en renta parece que gusta. Entonces…
¿seré yo? ¿O esas visiones de bonzos sucedáneos y efímeros con que me topo son
los ecos de un cauce fétido que va a estallar? No sé, no sé y le seguiré
causando legaña al perro sin chuntarla, porque si no se viene la soga y el
gatillo y todas esas cosas que también pasan pero que dejan todo tal cual
estaba. Anímate, vamos a seguir jodiendo… a fin de cuentas; el presente, es solamente
el precio.
Arte de: Álvaro Portales
Saturday, May 04, 2013
Helechos
Dios ha dado a los cuerpos un alma derretida.
Un barro en forma que roza el patio de las memorias,
Para hacerlas sencillas en fusión,
Y cascarones en soledad.
Ese empeño de los torsos batiéndose,
Cual delfines danzando de frío,
Empañados por la oscuridad brillosa de sus babas
Y sus ojos cruentos coreando el lenguaje del Etna,
Diluyéndose en madrugadas.
Más, cuando alejados vitan sin remedio sus entumidos pasos
Y se asocian las costumbres,
Para ahuyentar a los amantes.
Y se empina el mediodía para esmirriar el deseo,
Que sumergido entre pistas y calendarios
No emerge si no hay heridas ni llagas de remedio.
Tengo aún el aplomo de escabullirme en memorias
Entre el gentío y las corbatas
Entre los húmeros roídos por la calzada humeada.
Y atesoro cánticos de ruiseñor
En un relicario invisible, nuestro, perdido…
Pero en claustros decorados de tu sepia postura
Entre muertes pequeñas, te encuentro, a tientas…
En ciego palpe, en musitada demencia
Dándote a bolsillos rotos
Mis polvos dorados entre agujeros diamantes.
Te doy esta danza torpe, muy torpe…
Por si se nos ocurre reír.
Donde la luz estalla y se queman los versos
Donde el suicida esconde su místico armamento
De los vitrales estériles en los que vivo insistiendo
Allí te observo… riendo, también riendo.
Todo un enorme jumento.
Monday, April 15, 2013
rar / zip / ...
En la época de lo comprimido, en la época de lo rareado, en la época de lo zippeado... llega la música sintética para bailar con chica neumática en el sensorama. Añádase el tintineo de navidad caleidoscópica eterno y las rendijas púrpuras de los deseos evaporados. Definitivamente se ha apretado el botón rojo; vaya manera de desatar los botones, los botones, los botones...
Friday, April 05, 2013
La demencia tiene tu color
La demencia tiene tu color Bomba
tiene algo de tus labios Negros
tiene cierto olor Blanco
tiene un último sabor Orgía
reprimida nochería ronería
tiene mis días contados
Golondrina pálida anida en los huecos
ladrillos de otoño Otoñal como tú
Mi testa se enciende por tu ventana
que cierras al anochecer
cuando tu cuerpo se tiende
entre mis piernas rubias rubias
mis manos sobre tu undosa cabellera
que a partir de las 7 amo sin-mesura
que a partir de las 8 cabalgo con-ternura
que a partir de las 9 odio con-fisura
fisura en el hueso en el cielorraso blanco
de tus ojos hielo hielo como el miedo
tus manos (mar retirándose a su cementerio)
Espinosas fosas son tus puertas
Los ascensores son las máquinas a los infiernos
cuya marca del 3 es 3 porque 3 no es
mi número favorito es mi sincronía
es la desolación del ángel la imprecisa
soledad de las noches de las novias
asqueadas de blanco de preñez
que ríen con un corazón enano
Ya nadie se suicida con un paracaídas
Yo que en añosa selva de tu cuarto oí
un rugido de moscas y 3 son los caminos
y 3 de todos los meses me encuentro
por 3 caminos hacia tu casa
3 por tu sordera 3 por tu ceguera
Y nunca tuve un cielo como el tuyo entre mis manos
abiertas de rama en rama con oloroso aguaje
y explore lo inexplotable lo inexplicable
Pero tú sentada en mi impecable soledad
y en el momento de un atardecer
que era un cuerpo desplomándose en la mar
no me veías nunca y acariciabas un árbol
una mesa tu piso de parquet
mas yo era yo
tirado como un cadáver sobre el quirófano
mirando no sé qué naufragio qué calles
recuerdos cuadros bellos como
el de una mujer haciendo el amor
a solas.
De: OSMOSIS – 1996
Domingo de Ramos cursa horas penosas afrontando una
complicada enfermedad, en el olvido usual al que el Estado suele dejar a sus
artistas. Los que quieran, pueden colaborar depositando en el número de cuenta
BCP 192-21729328-0-14 a nombre de Mary Ann Agurto (su pareja actual).
Wednesday, March 20, 2013
in limbo...
I'm on your side
nowhere to hide
trapdoors that open
I spiral down
You're livng in a fantasy world
You're livng in a fantasy world....
Tuesday, March 19, 2013
gruta azul (el silbido de las grietas)
Escurrido el ojo
Y boyante el cuerpo ante las efímeras palmas
Vibra la lentejuela plateada
En las exhaustas carnes
Y gime en la danza condenada
Rodeada de nadie y aplaudida
Entre luceros ebrios,
De mayúsculos forajas.
Se escupe en sincronía con las horas
Y recorre los tactos en pro de alguna dádiva oscura
En el umbral de una inocencia ignota
En ese columpio obsceno de los roces
Y las transas entre copa…
Y allí está en sus tímidos treces
En sus buenas noches de colirio.
Rebotando de esquina en esquina
De un bulto escondido a la angustiada malta
De salivazos enfermos que la esculpen
Y la derrotan en cuclillas sugerentes…
Donde aborda el fétido aroma
De braguetas azarosas
Y muñones maltrechos.
Y pensar que la escuela fue la primera bengala
Del patio novel al traste de los confines de la casa…
Pues se hubo entregada al techo eterno
Y no se vio jamás ese espejo resuelto
Sino el empaño devuelto de un reflejo diluido.
Y las libres mañanas horrorosas
Donde la piel recuerda lo que la mente olvida
Y se pretende el huérfano derecho
De recorrer el cloro pálido de llanto seco
El órgano en pausa
El destello sin eco.
Piérdete musa púrpura
En la baldosa oscura de tus tacones uranios
Y estrella tus corales en perpetuo naufragio
Lúxate hasta el mismísimo moño
Y embadúrnate de ostias para calmar el grueso retorno.
Allí donde se escurren todas las noches
Tus cárdenos y salados gemelos
Y augura un peor tiempo
Para la vuelta de los tristes decenios
Donde abrir las puertas será el cortejo
De lo que no se cerrará sin tener más que pellejo.
Thursday, March 07, 2013
la muerte de marzo...
Los casquillos de LA NADA se erigen macizos
Sobre el panteón de luces ocres sin tarde.
Y destellan sus fluorescentes nombres
De anónimas espaldas sudorosas
Y cabellos pulcros bien asociados.
Se extienden en una llanura púrpura
Rebalsando el brillo oscuro de los montes olvidados
Y embadurnando en plástico centeno;
La vereda de las arritmias transas
Y la confianza de 60 días, con cargo al embargo del sueño
Y la cúspide sin mérito.
No llegarás. No... llegarás.
Palacios infinitos del extracto sucinto
Que comprime el trato y los buenos silencios
Para dar paso al bólido decreto
De las carnes saturadas y la prenda ceñida en falso pecho
Y el plástico cuerpo anhelado
Y el eterno vivir sin recaudo ni descanso
Y el reparo por lo pausado,
Que a fin de cuentas será un pecado adicionado.
Porque las leyes ya no vienen de las tablas
Sino de las actas selladas del anonimato,
Que se escurre, se zambulle y te percude;
Hasta el haber soñado con volar...
Porque el vuelo es metálico,
Y el nado un eco de lo que fue un espacio llamado sueño.
Porque el beso está en vitrina
Y el amor a un tris de vivirse en foto,
Sonriendo en pálido intento,
Pues todos tienen que verlo
Y no hay peor eco que el del rumor del cero.
Cuentos jurásicos serán mis patios
Donde el redor eran mis ojos cerrados
Y el regate en pista un estadio lleno.
Allí va por la ruta desahuciada la manera de recordar
Que ahora sólo va fotografiada.
La clase de los que sobran hoy abunda
Y la mística mirada de los horizontes vírgenes
Es la pradera de las antenas
Y sus danzas sin mañana…
Avance, hay luz verde siempre… siempre.
Thursday, February 28, 2013
el discreto encanto de la burguesía...
"Mi viejo sólo me dejó el Bentley...
pero al menos me alcanza para ir a la U."
Mientras el concierto sonaba y sonaba...
Monday, February 25, 2013
Oficios
Sencillo y razonable…
Eso de no querer la sangre en tus paredes,
Ni salpicadas las importantes pérdidas de tiempo
Con cargo explícito al aburrimiento
Y ese sosiego del sellado y recibido
De la monumental mañana olvidada a luces blancas.
Entre lo que estorba tantas horas de lo auténtico,
Y regodea el diálogo tétrico de los buenos ejemplos.
Pues bien sabrás que no soy de tu estirpe
Ni tú de mi escondrijo añejo.
Basta escribir esta carta mutilando a cada miembro
De esa oficina celeste a la que nunca he de dejar de volver.
Abultado el pecho, expandido el culo
Enamorada mi ancla del sillón inerte
Frente al espejo de los entendidos inexplicables
Explaye codos y concéntrese en olvidar,
Y borre la coma y atentamente; dos puntos:
Atención, Señor
regente.-
Sírvase usted saber
que el río no ha mojado
Y el cauce aún me
arrastra a las montañas
A querellar frente a
su inmensidad (tan pequeña)
Para desistir de ser
nombre de cuatro cifras en mitades (a veces retardadas)
Y jugo de naranja y
nudo Windsor
Con zapatito lustro de
cuello percudido
Y todos los buenos
días
Y mis más sinceros
olvidos
Y los cordiales pero
poco atentos
Sin ningún particular.
Sepa usted oh nuevo
dios
Que el vilo de mis
molares caídos me corroe menos
Que ese reporte en azul
que reclama,
y bien puede irse por el buen
camino de las mayores mierdas…
Poco atentamente,
Su perro.
Friday, February 22, 2013
disidencias...
Este ni siquiera es el viejo
mundo de las barricadas, de las protestas armadas, de las gloriosas
revoluciones de bandera roja o negra. ¿Qué proletarios del mundo se van a unir,
en esta creciente desocupación estructural que, sin embargo, mantiene la ética de
un trabajo que ya no existe? ¿Revoluciones por internet? ¿Consignas por e-mail?
¿Compra de armas con MasterCard? ¿Y quienes van a combatir? ¿Guerrillas contra generales que sólo
aprietan botones y mueven cursores? ¿No? ¿Entonces resistencia pacífica contra
el aparato industrial-militar-electrónico-financiero-consumista-ético-religioso
más vasto y totalitario de todos los tiempos? ¿Adónde se fueron los buenos
tiranos de antes, tan derrocables, como Genghis Khan, Napoleón, Hitler, Stalin,
Pol Pot, Mao? Si con esos no fue siempre fácil, ¿qué decir de la anónima
camarilla de yuppies y tiranuelos, de los chicos simpáticos como Bill Gates que
sólo quieren hacer sus legítimos negocios, aman a sus hijos y tienen perros y
gatos adorables y además son filántropos? Ninguno de ellos aprueba realmente la
miseria: ¡cómo les gustaría reinar sobre un mundo feliz! Detestan la guerra,
salvo cuando no hay más remedio; odian la pobreza excepto cuando no se puede
(“por ahora”) evitar. Financian el combate contra el sida, el cáncer y la
esclerosis múltiple, no sólo porque esas y otras enfermedades mutan o
inutilizan a sus compradores sino porque sinceramente quisieran que se
generalice su propia buena salud (las úlceras no cuentan frente a las
enfermedades más graves). ¿Y con qué armas combatirlos, si se desea hacerlo? Ya
que ni los fusiles ni las armas nucleares o bacteriológicas sirven para las
revoluciones sino sólo para guerras legítimas,
si el terrorismo es un crimen inadmisible y corrupto y las huelgas no funcionan
si no hay trabajo, ¿habrá que solicitarle a los poderosos que renuncien
generosamente y repartan sus acciones?
La única esperanza es que nuevas
generaciones de víctimas encuentren (en internet, probablemente) medios y fines
inéditos, que nosotros no podemos prever, enredados como estamos en nuestras
antiguas concepciones tanto de la sociedad moribunda como de las supuestas
maneras de cambiarla. Si es que –como
sinceramente esperamos- hay tiempo.
La profunda maldad del universo
De mujeres y Heridas (2000)
José B. Adolph (1933-2008)
Sunday, February 10, 2013
Thursday, January 31, 2013
Palomino blues
Todos los h(n)ombres liquidados
Los amigos en venta (en renta, a cuenta…)
Los palacios esparcidos…
De espumantes olvidados de orillas conclusas
Por esa escuálida forma de andar creyendo;
De libar y escudriñar hojas
Que te despeguen del suelo… (tan poquito)
Y de haber henchido el pecho ante el ogro ignoto
Entre muros teñidos de mi pulso somnoliento
Y la arenga estúpida que resonaba en suelo muerto.
He perdido, de dos en dos y de vez en vez,
La banquita rajada… donde tenía un sitio
Un cobijo para mi amante azul
Y mis burbujas de canto y buen pie
Un taburete de pródigas mañas
Y una palestra para esa fanática inventada.
¡Oh Palacio dormido de mis gozos infantes!
Te he perdido en la búsqueda de la primavera más negra
Y estruendoso ha sido el abandono
(En verdad ha sido
muy soterrado)
Del ya borroso Agapito en el arco,
De aquellas botellas extrañas,
Y de esos acordes hacia el balcón de amadas imaginarias.
Allí deben seguir ese parque, esa banca, esas nadas
Esos murmullos tras los arbustos
¡Y las mejores pajas!
Pero sonó el silbato…
Se acabó el segundo tiempo.
Y no hay tercero…
Monday, January 28, 2013
Funeral de funerales...
DESHORA
Pureza amada, que mis ojos nunca
llegaron a gozar. Pureza absurda!
Yo sé que estabas en la carne un día,
cuando yo hilaba aún mi embrión de vida.
Pureza en falda neutra de colegio;
y leche azul dentro del trigo tierno
a la tarde de lluvia, cuando el alma
ha roto su puñal en retirada,
cuando ha cuajado en no sé qué probeta
sin contenido una insolente piedra,
cuando hay gente contenta; y cuando lloran
párpados ciegos en purpúreas bordas.
Oh, pureza que nunca ni un recado
me dejaste, al partir del triste barro
ni una migaja de tu voz; ni un nervio
de tu convite heroico de luceros.
Alejaos de mí, buenas maldades,
dulces bocas picantes...
Yo la recuerdo al veros ¡oh, mujeres!
Pues de la vida en la perenne tarde,
nació muy poco ¡pero mucho muere!
de: Dios padre todo poderoso
Tuesday, January 22, 2013
delirios (de bajeza)
Veterano cuervo, veterano…
Ahora sí. Bien posado en tus escuálidas patas,
Te has asilado sin reparos en el umbral
Y has derrotado la etiqueta de mi gran farsa.
Porque al tomarlo
del pescuezo contra el suelo
Y exprimirle esos
ojitos de espanto;
Me supe capaz de
triturarlo, degollarlo
Y masticarlo hasta
el deleite.
En mis palmas nada se correspondía
Y actuaba el villano escondido entre sábanas
El perfecto asesino que se escabulle en las cuclillas
gozantes
Y la estirpe inconclusa de ese anónimo que habita.
Regado de mis impulsos,
Y en despojo de mis tormentos
Me vi en la ducha claroscura
Retaceando su ralo monumento
Sin calibrar el corte, ni dejando de ser tan pleno.
Más, muerto el trance…
La baba seca te pregunta
Y el hedor cárdeno aún te pulula;
Y el pudor escurre entre sollozos y plegarias,
Cuando tú, veterano silente; aún aleteas,
Como esperando…
Como surcando las grietas de mi deshonra morada.
Y apurando incólume mis llagas,
Me llevas por las migas, a seguir el rostro de mi olvido
A tantear las hojas espúreas de mis madrugadas fogatas.
Y escondo el tino porque sé de los féretros
Y murmullo en orate balbuceo
El terror de verlos en inventario cuartel de yeso
Apilados, uno a uno… los cuerpos.
Llagas que he acordado no acordarme
Y glácidas pugnas de mis cabelleras ondulantes
Donde veo al padre, al buen hombre… y al hijo,
Ocultando el sereno retiro de las buenas normas. Pase
usted…
Ya tu aleteo es inútil
Pues te tengo del pico como al escuálido mellizo
Y sabes tan bien, que no reparo en dejarte más segundos
en el tracto…
Allí atorado en mi patio de Adán
Tú y yo nos damos término…
Funestos.
Friday, January 18, 2013
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