Tuesday, May 26, 2015

una canción...


una canción debe ser simpleza, justa medida concreta de la emoción... una percusión sencilla, un bajo omnipresente y unos arreglos efímeros... una canción debe ser un orgasmo de pequeñas nadas que pululen de vez en cuando en la memoria de quienes perdimos todo.


Monday, May 18, 2015

Cartas de Chimbote

La última puesta teatral del colectivo Yuyachkani está inspirada en la novela póstuma y desgarrador confesionario de José María Arguedas; “El zorro de arriba y el zorro de abajo” (1971) así como apoyada en varias de sus cartas, sobre todo las que van de 1966 a 1969, días previos a su consabido suicidio o acto de agonía como lo han denominado los “yuyas” en esta oportunidad.

De Yuyachkani como propuesta de memoria colectiva a través del teatro, se ha escrito y bastante. Nadie puede negar su inmenso aporte a la cultura peruana y su persistente búsqueda de transmitir lenguajes escénicos con contenido social y reflexivo que involucren al espectador apoyándose en nuestra música, legado milenario, idiosincrasia y costumbres. Es por ello, que esta puesta por quien escribe era tan esperada. La obra pretende desde su apertura un diálogo directo y sin mayores ambages entre el Arguedas más convulso de los últimos años y el espectador. Con una instalación austera, se da lectura de muchas de sus cartas, en donde se da cuenta del averno mental en que el autor se encontraba y su obsesión con la muerte así como con sus temores, sus debilidades y su inmensa humanidad para ceder ante los placeres y prohibiciones morales que el mismo tenía hacia el erotismo que de momentos tanto lo asqueaba como lo seducía. Hasta allí, más allá del impacto que puedan tener estas palabras, la obra discurre cual documental relatado, con ligeras variantes de dominio de espacio y juego de voces, más; y pueda que sea que por conocerme estas cartas de memoria, el que no haya tenido en mí, la sensación de escuchar a Arguedas. Las lecturas tienen poco peso y no impostan la carga desgarradora que provocan las misivas en una lectura personalizada. Tal vez Miguel Rubio se haya acercado más en su dimensión de voz grave y mayor movimiento, pero hasta aquí la puesta no atrapa, no conecta y mucho menos transmite.


Los recursos para sacar de ese marasmo inicial, sorprenden poco, o son parte del universo conocido y harto dominado por los yuyas. La muerte retorciéndose entre violines y pisadas, los canticos quechuas que tanto amaba el amauta, y los traslados espaciales que desvían la atención de las palabras hacia los individuos que encarnan al personaje. Vale resaltar, que como en la novela, la obra también comienza a partirse entre lo autobiográfico y ese Chimbote que menos se entiende y más entusiasma, por la imposición de nuevos rigores a través del gran capital. Como se sabe, la novela discurre en otro de esos episodios extractivistas de auge económico que vivió el Perú, en una Chimbote creciente, cosmopolita y digna de todos los vicios que atrae la gran empresa: Corrupción, prostitución, exuberancia y mixtura de engranajes entre el poder económico y el aparente auge momentáneo del comercio y todas sus aristas. Es así como vemos a varios personajes desfilar en desaforadas representaciones de sus ascos y motivaciones, y tenemos luego de 50 años, un pincelazo del Perú de hoy: cómico, patético, huachafo y hediondo. Aquí, en la puesta de los zorros (el de arriba y el de abajo) es donde la obra gana por tensión, drama y mensaje. Esto aunado al dibujo de los 7 círculos rojos y los 2 blancos, es el verdadero acierto de la ambiciosa empresa de Cartas de Chimbote. Porque luego, está el mismo Arguedas, comiendo su palta y su choclo a pesar de los evidentes malestares que encontraría tras digerirlos, como quien ya ha orquestado su ceremonia final. Y aquí se discurre lo más polémico de toda la puesta. ¿Qué se pretende al esbozar a este Arguedas?, más humano, menos mítico, temeroso, conflictuado, abandonado, egoísta, monstruoso, sino en poner en justo y extenso plano abierto, al hombre con todas sus aristas y su drama humano. Es en esa mesa, donde reluce su rostro iluminado, donde tenemos la sensación de aprender que las apuestas llevan siempre dos caras, que la alegría tiene de efímero como de impostura, que la muerte es un tránsito silencioso entre las decepciones y derrotas, que el proyecto de una vida y su reflejo en apostar por transformar un país, está llena de reveses, matices, costras, sangres y pocos regocijos. Allí van los yuyas, revisando una vida, superando la edad de Arguedas y tratando, en esta puesta, ambiguamente, verter una oportunidad para acercarse sin miramientos a la belleza, el espanto y el horror de ser noctámbulo, a pesar de quienes quieran negarlo.



Cartas de Chimbote - Yuyachkani
Del 1 de mayo al 28 de junio (de viernes a domingo a las 8:30 p.m.)
Casa Yuyachkani: Jirón Tacna 363, Magdalena del Mar
Entradas, sólo en boletería a partir de las 7:00 p.m. 



Wednesday, April 01, 2015

Julia

Julia se descose y se remalla
Sedienta de parches y maravillas descorchadas.

En su viaje de color con lunas y melazas
Se arropa al friecito de las plazas
Entre miles manos, miles rostros, miles vamos…
Derruyendo el peso de lo imberbe
Entre ágoras y serpentines de candor.

Julia busca entre los postes escondidos
La semilla austera que alimenta y borda lechos
Tejiendo espaldas y pintando canas
Entre sus tizas y paisajes de cartón
Que destiñen su coraza parda
Para darle abrigo a su sentido y curioso rubor.

Más Julia se bebe seca entre sus muelles
Y se me va de entre las manos, como arena escarchada.
Pues allí donde encontrándose anda
Se descascara el hedor que le aqueja
Y murmurando un tiempo que dice: ya no…
Julia vuela y sólo veo una cometa,
En un cielo que me es negado
Entre muchos colores donde los occisos son vetados.


Wednesday, February 25, 2015

No Votar

Dado el panorama de tener que simular democracia a través de elecciones sin matices ni mayores distingos que los cosméticos, propongo no votar. O si se trata de ser más honesto… ya no votaré.

En el contexto electoral, el empresariado  se pondrá más exquisito y terminará apoyando su preferencia en función a cuán fácil sea sacar provecho a través de leyes, y tiene naipes de sobra para este 2016: La nipona, el gringo, el ególatra y hasta un nuevo cachaco. Al frente, hay muy poco... o nada. Es triste, leer a Raúl Wienner (quien ojalá mejore) llamando a realizar alianzas a como dé lugar (con la cismática del nacionalismo dice); ingenuo lo de Francke para pedir voto a los 16 años (queriendo meter el bolsón pulpín a las urnas) y lo de siempre con la izquierda tradicional (y aquí están definitivamente incluidos  el Frente Amplio y los Ciudadanos por el Cambio). No negaré, que el único movimiento que atesora algunas propuestas renovadas e interesantes es Tierra y Libertad, pero sus líderes están completamente quemados, y no pienso que den la talla. Quizá asentándose como movimiento regional hagan algo mejor por el país. Hay personajes que brillan tibiamente con rostro lavado, pero tampoco es que se han ensuciado en alguna lucha importante para ensalzarlos (aquí Marissa Glave y Verónica Mendoza)


Ahora bien, se podría dilucidar que se llama a no votar porque simplemente no hay posibilidades de mi simpatía, pero ya a estas alturas es más que eso. La única vez que he votado por alguien ha sido en las últimas presidenciales por Ollanta Humala en primera y segunda vuelta. Y lo siento en carne como si fuera el mismísimo pecado de coger la historia y sentir no menos que asco. Ya, en mi condición de adultez, formo parte de la frustración del país que no se sabe cuándo se jodió. Pero aún con esta fresca experiencia, la realidad denota la inutilidad de esta apariencia democrática, donde el voto se ha vuelto legitimación del robo, y se le reviste de deber cívico y  pantomima responsable.

El tiempo demuestra que la democracia no ha arrojado ningún resultado importante para el Perú en los últimos 40 años. Los liberales se hincan el pecho presumiendo de los 20 años de crecimiento con su modelo, pero la verdad es que hemos hecho un arreglo simpático y parcial de las mismas calles mugrosas y de nuestras mismas taras endémicas como sociedad, rellenándonos de edificios, créditos, productos extranjeros, malls y demás bellezas que conforman el hedonismo del dinero y el triunfo del egotismo a cualquier costa. La cultura del éxito te circunscribe a vivir en permanente competencia, y si no se triunfa no se existe, y evidentemente los demás no existen.

Creo firmemente en que el fracaso está destinado para este sistema, y veo sus parches domésticos con sus ministros y sus formas y sus leyes; pero el tiempo roe esas lustrosas apariencias y hace de las revueltas, el único detergente para el ponzoñoso hado que se nos vende en pantalla (todas las posibles) y en vitrina. Hay que joder, marchar, conspirar, encacar, y pugnar porque la mentira del milagro peruano reluzca como la mayor de las hipnopedias de la historia. Bien se puede hacer gritando, marchando, haciendo libros de cartón, manejando bicicletas al revés, fumándote un porro, siendo perfil de ocaso en carretera, escuchando el mundo… o, sencillamente no votando.


Jonathan Estrada
D.N.I. 42315482


Monday, February 16, 2015

nievo...


busca tu balsa para naufragar...

Monday, January 26, 2015

threads (I´m worn, tired of my mind)



Better if I could find the words to say
Whenever I take a choice it turns away

I'm worn, tired of my mind
I'm worn out, thinking of why
I'm always so unsure

I battle my thoughts I find I can't explain
I've travelled so far but somehow feel the same

I'm worn, tired of my mind
I'm worn out, thinking of why
I'm always so unsure
I'm always so unsure

I'm worn, tired of my mind
I'm worn out, thinking of why
I'm always so unsure
I'm always so unsure

I'm always so unsure
I'm always so unsure
I'm always so unsure
I'm always so unsure

I am alive when I sleep
Why am I not in all that I got?
I can't find no one to blame

Stand, stand, damned one
Damned one
Damned one
Damned one

I am one
Damned
One


Where do I go?

Friday, January 09, 2015

en fin...

Ese momento en el que descubres que alguien ha plasmado algo que llevas pensando mucho tiempo y lo ha hecho mejor de lo que imaginaste. Es la prueba exacta de que no se es lo que uno puede.


Friday, December 12, 2014

Cría Cuervos

Edmer Montes; es sobre todo... artista. Se expresa en vehículos tan distantes como la madera y el óleo; recurriendo a personajes que sólo habitan en su mente y sus manos, y aún así, se da maña para ser humano, cosa, padre, en fin… He tenido el privilegio de recorrer sus adentros, su taller, sus brazos partidos, su dedo cortado, su ventana rota; y de tratar de sentir lo que plasman sus dibujos, pinturas y esculturas. No es extraño ver en su universo a Poe por todas partes (cuervos, niñas, lobos, colores densos) y hasta cierta fascinación por el Cronemberg más retorcido (fetos, máscaras de gas, labios cocidos); pero aún así su trazo siempre conlleva a los trazos sobre trazos, al recuento de líneas que dan forma a su desordenado bullicio; del cual he sido testigo, en más de un vuelo compartido, y a su refugio infante que se siente perturbado por el crecer y la desilusión de lo impuro.




Montes, ha publicado su plaqueta “Cría Cuervos” y se aventura, como intruso,  con la prosa revestida de su pálpito y obsesión por el alado enfermo de las aves. Y allí discurre con pericia en el terreno del cual ya sabemos de sobra sus dotes. Me toca aquí entonces, ocuparme de su tímido esfuerzo de aparecer detrás del umbral, para darse maña con la destrucción de las palabras en el albo reto.

Montes, se escurre en las sentencias a modo de susurros, a modo de aprendizaje, de lección aturdida y enferma. Atrapa a tu corazón y recíclalo otra vez, coge tu alma y échala a andar”. Parece hablarle a su progenie o a la muerte de su yo más fiero “Recuerda el lodo, de tus actos el veneno. Recuerda tu narcosis, el sudor frío antes del grito”. Anda dubitativo en campo minado. Debe ser esa sensación de adentrarse en mundos conocidos pero nuevos, con miedo, con ceguera, con esencia pero sin vena. Montes cría cuervos, pero no deja que sus palabras le arranquen los ojos. Quizá su mejor instante esté en esa mancha de la cama de los padres, bajo el gemido animal, en esas mentiras sobre el amor y los orgasmos fingidos. Recuerda al día tan rico del año pasado del cholo, aunque aquí sugiere al himen muerto bajo la falda escolar. Se admite imperdonable, pero ya se está juzgando, sermonea sobre el crecer, pero peca tímidamente. Quizá es esto de querer quemarse pero irse consumiendo lentamente… quizás.



Monday, November 03, 2014

constancia de la madrugada

Desde aquí, la noche sepulta las ansias…
Se descose el mito transeúnte del desenfreno
Para dar pase al auténtico ruido del vestigio
Y a sus sencillos desenlaces:
Una bolsa al viento, una estela de luz, una vía sin gentío.

Desde aquí, pareciera posible cierto sereno
A rastras del comercio y la ebriedad que seducen
Y a cuestas de las horas agolpadas al bostezo
Y sus justos despliegues que recuerdan que hay mañana,
Que lo voraz existe,
Y que este reflejo no es espectro de un vejamen rendido al lecho.

Desde aquí, lo artificial es la noche.
Es mi ventana ahumada de un letargo que no cesa
Y que descansa lo que muere entre melodías
Haciendo admisible la tontería de zambullirse en pantanos
Fajando el vientre y estrechando manos.

Desde aquí, los techos desnudos son corales
De un océano rengo, de un tedio mórbido
Que se diluye entre tus dedos sin saberlo,
De las preguntas que se olvidan de responder
Y que ya nadie quiere resolver

Desde aquí, todo llueve y consta, desde aquí…



Martes, 4 de noviembre de 2014
2:05 a.m.


Monday, October 27, 2014

ENDECHAS

Hola, este es mi primer disco y su edición física titulado ENDECHAS. Está compuesto por 10 temas originales escritos y ejecutados por quien escribe. Asimismo, el arte de la portada y contraportada utiliza hermosas fotografías de Stefani Acosta y el fabuloso diseño de Edmer Montes. Toda la producción se ha realizado en base a el apoyo de muchas personas a quienes les debo todo (y que saben están en mi); y el auto financiamiento. Así que si alguien desea adquirirlo dejamos el precio del mismo a su voluntad. Sólo escriban un mensaje interno al facebook de esta página que es SOLOBONES.



Espero sea de su agrado, abrazos.
J.


Monday, October 20, 2014

libelo para los estudiantes de la Cantuta

“Cada mañana, nosotros, una legión de millones, nos levantamos a una misma hora, a un mismo minuto y a un mismo tiempo; todos, como un ejército de millones, comenzamos nuestro trabajo y al mismo instante acabamos”. Estas palabras que bien tienen sonoridad actual, pertenecen a la primera novela distópica escrita por el ser humano, y corresponden al escritor ruso Yevgeni Zamiatin y su obra “Nosotros” publicada en 1924. No es sino con estas simples líneas que pretendo dar inicio a esta pequeña disertación sobre el rumbo del hombre en la modernidad y la soledad impregnada de ensimismamiento, en estos tiempos de masas e interconexión. Tal cual Zamiatin lo escribió hoy es sencillo sentirse parte de un todo, pertenecer al universo artificial del internet y hasta ser dos, tres, o diez personas al mismo tiempo en ese desfile de identidades que se han vuelto las redes sociales. Es muy sencillo “participar” de la comunidad virtual, esgrimir argumentos, debatir y hasta condenar con repudio los avatares de la sociedad y sus bemoles, pero todo ello, transcurre paralelamente, casi subrepticiamente a el horror de la sucesión de los días, al descaro con que se nos presenta la vida eternamente igual. Cada día, de un habitante promedio del orbe puede resultar un calco, la copia de la fotocopia de un guión escrito y prescrito para quienes carecen de recursos y posibilidades de surtirse un alternativo devenir, y allí, en medio de nuestro respiratorio subsistir están nuestros nuevos credos. Y menciono como credo a las nuevas formas de la fe, que se han vuelto: el espejo, el dinero y el éxito.

La sola posibilidad de asemejarnos cosméticamente a la perfección de lo que vemos en una pantalla, nos vuelve insanos. Queremos los cuerpos de las pantallas, los tamaños de las revistas, los colores que la moda nos dicta, y los instrumentos que la promoción decida. El camino es el mismo, y a él “todos” podemos llegar. El espejo se ha vuelto un vulgar remedo de la insatisfacción de las identidades, y la suplencia de autoestima se consigue con pastillas de la moral, chocolates calientes para el alma y una serie de sucedáneos que no son más que otro negocio en el cual otros puedan regentar. Porque la belleza anhelada también es el soma de la vanidad y el perfume de los disconformes; porque todos debemos ser iguales, porque todos podemos ser iguales.

Y no se puede ni se anhela ser otro, sin gastar. Y allí nos embutimos todos. En ese camino púrpura que reflejan los neones de esa danza del crédito y el consumo que se han vuelto los centros comerciales. Auténticos bulines perfectamente edificados para la orgía del gasto y el deslizado de tarjetas, para el empeño en ser parte de las marcas y sus sellos estampados relucientes en nuestras bolsas y cuanto trapo nos hayamos calzado. Yo me he adentrado en el gentío y siendo parte del gran tumulto, me he sentido más solo que nunca, porque no he entendido cuál es el propósito de esa coreografía ni lo inútil que es mi desencanto en medio de tanta plástica algarabía. Hoy el gasto puede darnos sueños, puede darnos presentes que en un futuro terminaremos de pagar  con absurdos intereses y hasta nos da tiempo, ese tiempo que un banco publicita diciendo que vale más que el dinero, mientras en su salón oval, unas cuantas corbatas finísimas hacen cuentas entre risas, celebrando el mayor margen de su balance y la última línea.

Pues digámoslo más claro, el triunfo… sólo es el éxito. Si no ganas nada eres nadie, si no reluces con brillos alterados digitalmente eres nadie, si no figuras en la pantalla eres nadie, si el otro no existe, pues no importa; porque tu triunfo es el triunfo de la rueda, de el milimétrico sistema que se nos vende y se aprueba con elecciones y remedos de democracia directa, porque lo único que importa eres tú y tu y tu, y solamente tú.

Yo los veo, los he visto. Privados de conciencia e individualidad, son incapaces, en su inmensa mayoría, aunque tengan un alto conocimiento tecnológico, de enjuiciar el mundo que les rodea, y se sienten satisfechos, con la misma satisfacción que siente un animal cuando tiene mínimamente satisfechas sus necesidades materiales.

Sábato alguna vez esgrimió: ¿Podremos vivir sin que la vida tenga un sentido perdurable? Camus, comprendiendo la magnitud de lo perdido; dice que el gran dilema del hombre es si es posible o no, ser santos sin Dios. Pues aquí está la respuesta, Dios eres tú. Tú eres tu máxima expresión hasta donde puedas hartarte, tú eres la única respuesta a tu gran pregunta, tú eres la soledad entre multitudes, porque el otro no existe, porque no te beneficia, porque no importa.


Yo, compañeros Cantuteños, vengo de San Marcos, y he visto tal como me imagino sucede aquí, la anomia que se ha vuelto la vida universitaria. La indiferencia que existe hacia los problemas sociales, y la preponderancia de las verbenas por sobre todo, y a las currículas envenenadas de materias empresariales, que no condeno, pero que en suma, sólo son coro del credo del yo, y del festín del salvaje capitalismo. Ese que te mete en carrera sin que la sangre hieda, ese que te mete en constantes centrífugas del sudor y el esfuerzo en pro de tus objetivos táctiles, ese que te vende nichos de 50 metros cuadrados para sobrevivir, ese que te hace sentir parte de un todo casi como en una melodía electrónica que se repite, en un bucle sensato de nadas sin importancia, pues al fin y al cabo todo se resuelve entre el abono y la tierra, entre la lápida y tu ceniza; a fin de cuentas, esa fue la última compra que hiciste y que quizá si no has pagado, no tengas ni donde la muerte te albergue ni una sola brisa.


Gritado a voz el 17 de octubre en la rotonda de la facultad de Ciencias y Humanidades de la Cantuta.

Sunday, September 28, 2014

días así...


Y como las cosas a veces aparecen sin pensarse, así aparecen estos temas. Algunos residuales, otros más nuevos... y los comparto para quien desee. Pueden escucharlo aquí https://solobones.bandcamp.com/album/d-as-as y si desean compartirlo. 

Abrazo,
J.


Monday, September 08, 2014

a boca de urna

El bla bla bla en bises.
Oratoria de bacines y ademán de maniquíes,
Caldera de frases en fotocopia
Y fortín de colores de envoltura radiante.

Todo, todo es sutileza de matices…
De un poco, o nada, de vacío coloreado;
Y ecos salpicados,
En abyecto deseo por la resaca perpetua
De la gran mamada y el buche con lentejuela.
                (Aquí banderas y escudos de moraleja)

Y allí, en disposición en trance
Y en escaso esfuerzo por uno mismo rascarse,
Vagamos uniformes por el trópico de náusea
Que aparenta vitrinas translúcidas
Cuando realmente hay urinario encacado
Atrayendo mosca, rata y galifardo.
Todo debidamente olorizado.
                (Aquí pantallas en simetría sin opacos)

Entonces, queda el tropel de jaulas,
De mojones macerados,
De cartulinas habitadas,
Y crayones de verde imitado;
De fumaderos camuflados
Y berrinches al paso,
De túneles abstractos de cadalso privado.
                (Aquí  botellas en aparente orden exacto)

Pues eso, es lo que calla la urna en sobre…
Y secretamente sucede,
Que vas anudando el mismo final
Con el cual de este lugar querrás escapar.
Colgado, ladeándote de lado a lado…
Con un ligero mal sabor antes del último bocado.


Tuesday, September 02, 2014

Minúsculo diario

César Ávalos siempre desaparece. Huye como en costumbre de fuga que todos asumen como uno de sus tantos vaivenes, con la certeza de que aparecerá. En esa ruta efímera y azarosa. Sé de su lograda poética expresa en Ningún lugar dentro (2007) y de salpicadas apariciones en formatos ajenos. En aquella placa Ávalos descifraba parajes sin lugar y personajes sin rostro; esbozaba descripciones como en antojadizo diseño borroso y sentenciaba con elegancia criminal ante los avatares de lo cotidiano, con un lenguaje sobrio, a veces hermético y otras, más denso. Allí escudriñaba con prosa fresca y repentina, su temática neblinosa: la muerte, los días, el alcohol, el deseo, lo idiota, el devenir, sus líneas (y las otras) y hasta su eros. Todo en suministro exacto, casi, casi como retaceando sus féretros, departiendo sus adentros.


Hoy ofrece su esfuerzo más minúsculo, por depurar los escasos bríos tan bien administrados en el anterior compendio y retrata desaforado calles con nombre propio, nombres de personajes, letras completas de sus referencias musicales, y exuda sin mayor reparo sus tan queridos disfuerzos del lenguaje  con extranjeros disfraces. Ha vuelto su lenguaje más particular y enteramente suyo, se aprisiona en sus lugares comunes sin mayor resquicio de querer salir y expira sus sentencias anodinas: “voy por buen camino, algo muy interno y muy animal me lo dice”; recorre inventarios de bebidas, revuelve sus miedos y los llama como invenciones lingüísticas (triszza), estira las palabras antojadizamente y divide el sonido de las mismas (sol-edad) construyendo nuevos entendimientos; pero lo que pudo ser mérito se diluye al punto de que el mismo autor se pregunta: ¿Es este diario acaso una especie de literatura apática y aplastante?” y casi dándose cuenta suena: Este texto ya me parece conocido. Me estaré repitiendo”. 

Entonces, allí donde el barco suena ebrio e intoxicado (nuevo inventario de pastillas y sucedáneos), se suceden imágenes hastiadas, cansinas: “El color marrón de las ventanas ha devenido en una especie de blancura cruel” que se pierden como el poeta parece anda perdido entre el gentío. Pues si hay mérito entre los buenos momentos de la rosa más helada del jardín y exudo menta y almizcle, se desvanecen entre citas que no suman (exagerado el colocar alone again en su integridad) y juegos que son divertimento del escriba, y no más.

Yo sé que el diario aparece minúsculo por voluntad del autor, pero el esfuerzo por hacerlo aparecer deslucido lo contengo casi como un recurso para un nuevo invento, casi como cuando sentencia el sueño, la rendición, ese pálido último momento. Yo lo espero con sus mismas palabras: una escena por construir para luego destruir.



Tuesday, August 26, 2014

100 años del niño bueno...


EL NIÑO BUENO

No sabré desatarme los zapatos y dejar que la ciudad me muerda los pies
no me emborracharé bajo los puentes, no cometeré faltas de estilo.
Acepto este destino de camisas planchadas,
llego a tiempo a los cines, cedo mi asiento a las señoras.
El largo desarreglo de los sentidos me va mal. Opto
por el dentífrico y las toallas. Me vacuno.
Mira qué pobre amante, incapaz de meterse en una fuente
para traerte un pescadito rojo
bajo la rabia de gendarmes y niñeras.

Monday, July 28, 2014

Felices Fiestas Pútreas


Razones para celebrar las tienen, y de sobra… el holograma presidencial funciona, la telepantalla tiene su sitio sin fondo bien cimentado y hasta hay guerras de polietileno entre combates de tanga y valores verdaderos. Se ha incrustado bien el corito este del progreso con marca registrada  y bien valen las moras a 7300 días, entre el flujo creativo de las letras pequeñas, los pagarés al paso y los degustes innecesarios. No olvidar que hoy seguro te atragantarás del orgullo de ser peruano y templarás la guitarra con aplomo y pendejada de linaje limeño.

Mientras, la revisión de las mentiras se esfuerza en permanecer latente y vivaracha; porque un cadáver exhumado habla más que un estado bombardeando, e infantes sin piernas y piernas sin infantes son perogrulladas para el olvido y la anestesia del raciocinio. Y mientras tanto están las simulaciones del escrutinio y la necesidad del ánfora, encubriendo mafias y galardones dorados, maquillando números y coloreando cuajos. No queda sino expresar mis más asquientas felicitaciones, pues diciéndolo con todas sus letras, les está saliendo de concha de su madre.


Más, como el bucle cansino de los ecos de su gran prensa y el minuto denso de su espectro de país me enferma, cito esta noticia como buen punto de partida para una acción efímera (http://elcomercio.pe/economia/negocios/lujo-no-se-desinfla-pese-al-freno-economia-noticia-1741625), y si se quiere y gusta una repetición de verdadera pureza. Resulta que, a lo que le denominamos desaceleración económica, que es en verdad la menor posibilidad de llevarse migas a la boca, se le contrasta un incremento sustancial en las ventas de bienes de lujo. Ya están instalados en nuestra chacra; Versace, Louis Vuitton, Prada y Gucci, y El Comercio tiene el descaro de citar a Elena Benarroch, sin ningún reparo: "el mundo del lujo se salva porque por suerte o por desgracia hay un sector que siempre tendrá dinero. Ellos son los que suelen querer lo que nadie tiene, por eso el lujo nunca dejará de existir". Están cada día más engreídos y confiados.

Pues bien, porque sencillamente me sigue jodiendo la asimetría y la farsa y el desvergonzado modo en que se nos engaña, propongo que sencillamente destrocemos un poco esos lugares. A ver si así sacudimos alguito las parapetadas redacciones de los modestos modositos, y hacemos eco de nuestro asco y desdén por ese caquiento ejemplo de crecimiento, y les decimos de una vez; aún hay sangre en esto que creen su feudo. Total, dinero no van a perder y eso es lo único que importa ¿no?

Por ello, toma el tacho de tu hogar y recoge los papeles doblados que se llevan tu desdén austral y júntalos para hacerlos masa y témpera de infante, pues bien podríamos encacar sus fachadas y alterar las falacias de sus templos, gritando a voz en cuello, y mano en el pecho por supuesto: ¡que muera el Perú, carajo! Ese que hoy creemos que cumple años.




P.D.:Imagen de Álvaro Portales

Thursday, July 24, 2014

lluevo

Lluevo… briso dentro,
Y me escurro entre pequeñas parcelas de mi cuerpo baldío
Con salados rocíos que se escurren en mis patas
Donde vuelvo al ande cansino de las mismas palabras.

Quemo en gélido gesto mi fragor de rumores
De bastiones parcos que se derriten, hongueando las máscaras
De un pueblo inventado, esquizo;
Haciendo calles y pariendo escombros
Donde tu rostro me persigue galopante
Entre fulminantes espejos.

Y no hago más que preservar los paños
De estas ventanas rajadas sin pestillos, sin vista, sin calma.
Y en desesperado flameo, izo el último suspiro de este trapo
Para dejar ver un color, un rancio vestigio
Sin escudos ni líneas,
Que puedas llevarte por si al transcurrir de este paso
Chorrea un negro charco
Que has de trapear si el decoro se impusiera
Que has de olvidar…

Aquí  se acurrucan las gotas en la acera.

Lluevo, quemo, humeo… por si se olvida que una vez
Siquiera una minúscula vez
Hubo madera en este baile de cenizas
Hubo chispeantes pedacitos de un árbol deshojado
De un remedo de pálpito sin tez… ni veras.


Monday, June 30, 2014

...

Todo… pero todo; puede irse sigilosa, bravía, brutal y deliciosamente a la mierda.
Las heridas que yacen silentes en el recuerdo, serán mi estigma, mi soledad… y una absoluta y miserable muerte. Sobre todo en ti, que bien lo sabes.

Yo, definitivamente… ya no soy yo. Ni algo, ni nada…