Friday, August 02, 2019

parques de vez...


Hay que aprender a sentarse en una banca.
A solas, en tímido placer
Siendo sombra transeúnte.
Un legajo del olvido que rodee las hojas que danzan prematuramente
Al diluirse el cielo de cuarteado naranjita.

Reculando en las aristas de lo que significa ese parnaso tan vivo,
Tan peculiarmente solo.
Porque el páramo aún no es digital
Y vaya a saber uno
Cuando comienza esa imitación de la vida
Que tan bien diseñan en los valles del silicio.

Y como quien no quiere, préndete un sativo argumento.
Para colorear las envolturas que se desplazan,
Los charquitos de media estación
Y hasta una hilera de inquietantes hormigas.

Escoge una banca pequeña.
Si es de madera o concreto,
Importará en tu sola circunstancia.
Asumamos… que esto es lo que nos queda.

Tuesday, July 09, 2019

Desde la cueva




Lo conozco desde la mocedad y la tibia comparecencia de las pláticas a oscuras. Fue junto a él que nos escabullimos en las clases de literatura del profesor Hildebrando Pérez, para desahogar el error monumental de habernos metido a estudiar economía. Su porte escuálido, de casaquita ocre y vivacidad exagerada, no terminaban de confiarme al auténtico personaje, pues tras las capas de impostura y buenos modales; había, ante todo: un escritor.

Conocía de su debilidad por la lírica romántica, de su descubrimiento de la náusea, de su profusa convicción revolucionaria, y de sus tímidos pasos infantes. Compartimos el horizonte del puerto Supe, las playas de Barranca e incluso testeamos el cenit al llegar a las tierras del vate mayor, el buen cholo. Aún recuerdo nuestro andar por el cadalso viejo de Santiago de Chuco, bajo las luces mortecinas y el silencio de la noche que caía, y no recuerdo volver haber vivido más en poesía.

Digo esto, porque lo conozco, porque se de su complicidad, y de su amor por el libro -aunque no comprenda su amarretismo y su descarado regateo- y por, sobre todo; su capacidad para leer. No conozco a alguien que lea mejor, que comprenda mejor, que analice mejor, ni que recite mejor la literatura que ama. Si, cierto es que andamos en orillas opuestas del río, y que muchas de sus preferencias me son ajenas, pero esa pasión, que lo lleva a cuestionarse el sentido del desperdicio, el sentido mismo de la lectura, no la he visto en nadie.

Entonces, la pregunta me carcome y sin estupor levanto la ceja y me asalta el pensamiento: ¿cómo es que tan magnífico lector, es incapaz de escribir algo siquiera bueno? Y no, no se mal entienda. Aquí no se interponen los gustos, ni las antiguas rencillas; es puro y completo dolor, de por quien se espera ese texto que ratifique todo lo que piensas y admiras.

Te recluiste en la cueva, hiciste incluso más de lo necesario, se te cayó la piedra tantas veces, caminaste a todas partes en tu silencio, ahuyentaste y defendiste tu torreón con soberano desparpajo por el mundo; pero el oficio hasta ahora te ha sido ajeno. Y me duele. Porque si alguien necesita de tu mejor denuedo expuesto en el albo reto: soy yo; porque si alguien defiende y atesora todo lo que has escrito a expensas de tu mayor logro futuro, soy yo; porque sabes que soy tu albacea, y sin chistar haría el horroroso trabajo de apretujar las monedas en aras de darle al orbe tu letra.

Paredro, yo te espero. Te sigo esperando… con una fe adorable, desde mis huesos.



Saturday, May 11, 2019

Monday, March 18, 2019

agorafobia


No me da la cordura
Ni las mentadas prioridades
De pulso sensato y mirada perenne.

Me da el tiempo -o al menos quisiera- para seguir personas a sus casas
Merodear sus costumbres
Su lado favorito de lecho en medialuna
Su sabor matutino y su puerta cerrada.

Y quisiera mentir mejor; o… mejor, no decir nada.
Sino esculpir mi andrajo en melodías de un acorde perpetuo
Sabiendo que no sé…
Encendiendo una pipa resinosa
Saboreando una lástima clave en el horizonte tenue
Donde un encono derruido
Sirva para sorber el té
Con una simple brisa
En el patio de las piruetas infantes y el tiempo ajeno.

Que me devuelve a la senda de los que huyen
La senda de quienes callan,
Mi senda…

Pero yo no huyo, ni siquiera ando.
Gravito…
Por Europas inventadas
Y Claroscuros de estupor en avenidas encriptadas
Que crean vanidades,
Inventos de vacíos fluorescentes
Plegarias de lugares comunes
Sin un bemol que valga
Para decorar la soledad
Del interventor que martilla
Incordios en el seso, marejadas encostradas.

Y viendo torrentes de pétalos vitando
En gritos desaforados
De huevadas altisonantes enarboladas
Quisiera determinarme…
Decantarme en sus vítores
Con aplausos sostenidos para mi…
Detonaciones que amenacen mi mentón retirado
Y que de una buena vez venga el patatus…

Pero sigo corriéndome (je…)
Aullándole a la pantalla
Y su luz de cuadraditos enjutos,
Y me diluyo como el hielo sin guardián
Apretujado en el tunante ir y volver
De los millones de rostros entumidos
De resumidos pulgares taquicárdicos,
Mordiendo el polvo de los teras abastecidos de olvido.

Porque a veces me acuerdo
Cuánto te debo;
Desde que me fui en cubierta transparente
A gritar a viva voz… todo el silencio del mundo.



Tuesday, March 12, 2019

Monday, March 04, 2019

rebotar


De repente todo es cuestión de rebotar...
Dejarse caer cual pelota hueva y empañar paredes de champazo
Bajándote una que otra luna
Y encimando el área sin vergüenza alguna.

Yo prefiero tener rubor…
Cadencia de motorcito a vapor y un halo de cascajos en el viento
Bolsita echada y azarosa entre manantiales ignotos que acabo conociendo
Para dentro hacerme un eco indistinto de los magistrales olvidos.

Y la conversa en plan de lonchecito
Con discos corriendo sin adelanto, y sabiendo nombres
Detallitos, colorcitos de las etiquetas
Una buena palma arrugada
Y lo que caiga dentro dentrito que voy salivando hasta que sea bienvenido.
Porque hay que conocer hambres,
Ante todo el desahogo del mural de estaño
Y sus escaparates diseñados
Que te pierden entre el código-gentío
Arañando lo que el léxico tomaría en pruebas secundarias.

Voy a llamarte para caminar ante el muladar ofensivo para tu aplicativo
Y oler el océano mutante de las orillas oxidadas,
De las sombras efímeras que dejaron las lluvias suaves
para andar...
Sin cámara, sin parla, sin registro
Sin escamas, sin estupor
En resumen… en nada.





Tuesday, January 22, 2019

nada que roma...



"El gobierno reparte kits de suicidio, pero la ganja... sigue siendo ilegal."