Friday, December 27, 2013

El reino aparente

De los colores crispados ha nacido un reino.
De veredas lustrosas y regiones transparentes,
De panales erectos y habitación en resumen,
Donde el brío es decreto de un titular
Y el ascenso, el escalón dorado donde culmina el sueño.

Por entre estrechos eructos
Se distribuye el reino; entre los briosos, los lustrosos y los ignotos.
Y en combinado de agachados se mezclan
Para dar tenor al reino… el reino aparente.

Surcado está, de matas, fierro, cemento y caca
De ese color que llevan los vértices de las aceras
Entre orines y bolsas al aire, por entre cenizas y astillas
En azaroso vestigio que intenta barrerse
Como siempre corresponde, en tórridas madrugadas.

Puedes conocer sus madrigueras y palacios,
Responsablemente distanciados.
Guarnecidos por uniformes especiales
Y sigilosamente remallados por distintos telares.
Pelajes especiales, afiches recortados y servilletas de doble hoja
(Aquí se extienden las praderas del oriente y su plaga)

Algunos reinos tienen bosques y otros, paja,
Y las bancas son decreto de la ausencia de los muertos;
Pues seducen tanto en avenidas como en penosas cuadras,
Donde habitan el extremo absurdo y el pertinente delincuente,
Que bien calzado, viste corbata y porta armas de palabras
Y serena consecuencia con el dolo
(Aquí cenas de Ribeyro y muchas, pero muchas papadas)

El reino se yergue con accesos numerados
En carné de contraseña
Y con sencillos trueques
Por lo que esté uno dispuesto a que el futuro se empeñe.
Pero si de adquirir un elefante se trata
Vaya usted a saber los planes que se ofrecen
En módica sumisión del destino
Y llanto decorado de pantalla plana
Siempre ecuánime y lustroso,
En el pasadizo de los sobres excretos
Que llevan el rostro de la risa fatigada
Y sus faroles sepias untados de madrugada.


El esquivo escollo es para algunos, carcajada.
Que en arpegio gélido desprecian desde su plateada montaña
En corbata persa los anónimos briosos.
Y debajo los lustrosos decimales: digitales, amoldables
Los sumos pálidos aceptantes,
Bullen por el bólido diploma
De timón y fálico derroche
Que permita dejar el insano decorado de nuestros bien milimetrados
Suplicios urbanos.

Pues los ignotos otros, vamos desquiciados
En latones dinosaurios encallando
Y naufragando por selvas púrpuras
De añejas rutas y coro a bocinazos.

Más abajo están los ojetes henchidos
Y las mamadas bajo el puente
De orgasmos clandestinos y sobeteos turgentes
Entre vómitos y axilas de resaca
Donde sudan el vientre y las tupidas rajas
Como cuentos carcomidos
De un centenario apolillado,
Guardián de las derrotas sin aliados
A dos luces y entre cerros
A palabra de olvidado incinerado.

Y las rejas… las rejas, los postes en maraña
Los murales efímeros y los camastros de telaraña.
El estibador de toneladas
Y el cortejo de pirañas, entre teñidas fachas.
Todo en mezcla de requinto y máquina.
Porque este reino surgió en 4 días de resaca
Pues la juerga de dios duró lo que tenía que durar para semejante falla.

Y hay que imaginar el orden entre lotes y manzanas
Huyendo de trampas y sorteando cacas,
Fumando el eco de la tumba de los ruidos
Haciendo del delirio la constante del rostro
Pegado a la ventana, pegado a la pantalla
¡Pegado al mismo suelo ardiente donde ya no crece nada!

Más podrida no podía estar la siembra
Si querías cosechar siglos de farsa.
Y aparentemente el canto ha resumido el paréntesis
Y vuelto está hecho el dorado marco,
Pero escrito en letra de adenda
Como quien husmea la masa de un pan que brilla por fuera
Olerás el culo de esta patria vieja
Que chorrea sangre, mierda y mucha, pero mucha… seca esperma.

Wednesday, December 25, 2013

El regalo del consumo

Grosero, grotesco y mercenario. Calificativos que se aúpan en redor de la editorial del Diario El Comercio del día de hoy, titulada “El regalo del consumo”  (http://elcomercio.pe/actualidad/1677924/noticia-editorial-regalo-consumo?ref=ecr)
Aquí algunas de sus perlas: “Ahora, no faltan quien intenta aprovechar estas ciertas y oportunas reflexiones espirituales para distorsionarlas y transformarlas en discursos políticos. Personas que quieren convencernos de que el consumo en general (y en cualquier época) es frívolo, de que él nos ha transformado en una sociedad egoísta y despilfarradora, y de que todo tiempo pasado fue mejor. Pues bien, valdría por eso resaltar que el consumo no es algo frívolo en sí mismo. Consumir es sinónimo de satisfacer necesidades. El consumo genera empleos que alimentan familias. Detrás de la producción de los bienes que se consumen hay innumerable historias de emprendedores que toman riesgos para crear lo que sus semejantes demandan. Y también incontables historias de trabajadores que se esfuerzan para ganar el sueldo del que dependen ellos y sus seres queridos. Visto así, el consumo no resulta algo frívolo como muchos nos quieren hacer creer.”

¿A qué consumo se refiere el diario El Comercio?, ¿de qué manera se sustenta ese consumo y aporte sostenido al PBI que tanto se resalta? ¿Acaso no hablamos particularmente de un comportamiento de consumo al crédito con tarjetas prácticamente embutidas al consumidor, con la opción del pago mínimo, y la respectiva condena a pagar en 36 cuotas lo que quisiste pagar en 3? No tenemos nada en contra de pagar una cena o almuerzo con una tarjeta, pero ¿es síntoma de salud y educación financiera pagar los alimentos básicos (34% del gasto familiar según el ENCP 2012) a plazos?



No es sorpresivo como las tasas de morosidad siempre se elevan hacia octubre-noviembre y mágicamente descienden al cierre de diciembre. Por qué no se refleja la cantidad de refinanciamientos, re pagos, re préstamos y compras de deuda que existe en el mercado financiero. Por qué no se diferencia la morosidad inmobiliaria, vehicular de la de tarjetas de crédito (para calificar como moroso en un pago hipotecario debes retrasarte más de 90 días), por qué no se revela la cantidad promedio de tarjetas que tienen los consumidores. Por qué no se analiza la relación salario y número de tarjetas (en algunos casos hay personas que manejan hasta 10 tarjetas). Por qué no se publica el número de castigos y ventas de carteras morosas que realizan las instituciones financieras al cierre de diciembre para cerrar sus indicadores de morosidad en niveles aceptables (acaso Mibanco no castiga su cartera cada 3 meses?).

¿Cuánto se ven afectados los productores de Gamarra con la competencia predatoria de productos chinos y las prendas que se venden en las grandes casas comerciales?  Lo que El Comercio aquí hace es distorsionar un incremento nominal del nivel de compra del consumidor para trasladarlo a una aparente salud e incremento en el nivel de vida y el nivel del empleo, que es farsante. Aquí hay una grosera pauta comercial hacia los bancos, las grandes casas comerciales, y un aliento a el tan anhelado “compra más”, “endéudate más”  y contribuye al crecimiento y a tu sociedad, con el acto mismo del artificio y el engaño.

No tenemos nada en contra del crecimiento en venta de celulares (Alan García dixit) o de las tablets, o de cualquier cojudez que se te antoje tener. Pero sostener y alabar un crecimiento en función a ello, es vergonzoso y absurdo. Un carrusel de morosidad al cual nadie ataja sino hasta que todo se depreda y todo se bota. Y por último, no tenemos miedo en condenar el “consumismo” que tanto se alaba, porque a fin de cuentas, el celular no te alimenta y la fotografía se olvida, en este circo del exceso y mórbida experiencia.


Fuentes:
Arte de Banksy


Saturday, December 07, 2013

Bajen esos precios ¡Llegó Nicolás!

"¡Tun tun! ¿Quién es? Gente de paz
Bajen esos precios ¡Llegó Nicolás!

Desde los anaqueles de la invención más risible de Bradbury, llega esta acuarela de realidad, psicotrópica y huachafa: el spot del Gobierno Venezolano tratando de soliviantar la jugada de sectores empresariales para controlar los precios por las fiestas navideñas. Ya que en el reino de la inflación las cifras llegan al espanto. Hasta allí, puede discutirse y debatirse, pero; ¿un spot?, ¿una pauta comercial con jingle a lo Mattel a ritmo de cumbia y rostros sonrientes cargando refrigeradores y demás delicias del consumo abyecto más capitalista. ¿No hay acaso acción más vergonzosa para un gobierno socialista que levantar y azuzar el consumo a través de propaganda comercial?



Poner a Maduro como un símil de San Nicolás, es la decadencia desesperada de un gobierno que no tiene ni la más puta idea del ideario que han levantado merecidamente en el frente alternativo sudamericano, junto a los actos valerosos de gobiernos como el uruguayo, argentino, ecuatoriano y boliviano. A Chávez se le podía reprochar todos los histrionismos desaforados revestidos de mesianismo, pero esto es indigno. A este gobierno se le puede achacar en materia política, económica y social... como a todos los experimentos de alternancia sistémica; pero esto es indefendible. Es Orwell tocando la cucaracha, es Huxley pidiendo la última dósis de LSD, es Zamiatin preguntándose por qué un número es un número. La consecuencia de los actos de izquierda tiene que venir con forma también, y este acto es de los más asquerosos que me ha tocado ver. Equiparable al baile del chino, o al spot del APRA para bajarse a vargas Llosa. Un gobierno no es una casa comercial, ni un banco regalando licuadoras por depósitos a plazo. Dejémosle eso a los creadores de ese sistema, y no hay rubor. Pero esto es horrendo, es mórbido, es de alguna manera u otra: un espantoso sepelio.

Thursday, November 28, 2013

Correspondencias...

“Mi querida, tu carta de julio me llega en septiembre, espero que entre tanto estás ya de regreso en tu casa. Hemos compartido hospitales, aunque por motivos diferentes; la mía es harto banal, un accidente de auto que estuvo a punto de. Pero vos, vos, ¿te das realmente cuenta de todo lo que me escribís? Sí, desde luego te das cuenta, y sin embargo no te acepto así, no te quiero así, yo te quiero viva, burra, y date cuenta que te estoy hablando del lenguaje mismo del cariño y la confianza –y todo eso, carajo, está del lado de la vida y no de la muerte. Quiero otra carta tuya, pronto, una carta tuya. Eso otro es también vos, lo sé, pero no es todo y además no es lo mejor de vos. Salir por esa puerta es falso en tu caso, lo siento como si se tratara de mí mismo. El poder poético es tuyo, lo sabés, lo sabemos todos los que te leemos; y ya no vivimos los tiempos en que ese poder era el antagonista frente a la vida, y ésta el verdugo del poeta. Los verdugos, hoy, matan otra cosa que poetas, ya no queda ni siquiera ese privilegio imperial, queridísima. Yo te reclamo, no humildad, no obsecuencia, sino enlace con esto que nos envuelve a todos, llámale la luz o César Vallejo o el cine japonés: un pulso sobre la tierra, alegre o triste, pero no un silencio de renuncia voluntaria. Sólo te acepto viva, sólo te quiero Alejandra.


Escribíme, coño, y perdoná el tono, pero con qué ganas te bajaría el slip (¿rosa o verde?) para darte una paliza de esas que dicen te quiero a cada chicotazo.”


9 de setiembre de 1971
Carta de Julio Cortázar a Alejandra Pizarnik
Ella se quitaría la vida el 25 de setiembre a los 36 años.

Wednesday, November 20, 2013

HGK

Hervidero de ascos
Y tropel de empaches.
Embutido insano de nortes y suelazos,
Cadalsos en flema y ventanales clausurados.
Veredas estrechas, en clave de orín
Y místicas sorpresas de mierda dispersa.
Tantos, tantos… en regado suplicio
Adornando los libros, de ritmo menstruado.

Cacheríos al paso, entre emolientes rancios
De rutas sin salida, y callejones falsos (repletos de falsos);
De ojos cárdenos en sombra
Y filuda amenaza sin por qué ni respuesta.
Culos henchidos e índices gastados,
Humareda lívida de cilicios imaginarios
En comunión de fracaso
Y ágape de miga sin “sírvete hermano”.

Oh, estupor de pesar olvidado
Te has colado entre ilusiones de propaganda
Y uno que otro colorín colorado,
Te has vertido entre las luces y espejos
Como un cálido verano de pantalla
Que brilla espléndido a pesar de la acera ahuecada.

Pues hubo mucho brillo de bombazos
Y mucho juego en sombra de lenguas ebrias y pulmones pardos.
Pues ese es nuestro relicario tupido
De rezos y ludo zurcido,
De ventanas parchadas y abriles escarpados
Entre el canto disperso y el hedor organizado.

Cuanto hubo de pútrido habrá de sudario
Y la balsa deambulará, a tumbos y en patios
Sola entre multitudes,
Lerda entre carreteras,
Ploma entre briosos colores… todos los negros colores.


Thursday, November 14, 2013

Huacas

Rafo Ráez se asienta solitario ante el eco de unos cuantos asistentes distraídos. Se resume en una sonrisa soslayada y toca como si fuera la última vez; entregado, divorciado de la angustia de sus creaciones antiguas (léase “vergüenza de existir” o “vive intensamente”) y afirma con razón y propiedad, que es un mejor guitarrista, desnudando la belleza de su Gretsch y acoplando sobre una afinación de sexta baja, los acordes de “ritual de los hijos”, aquella mención sucedánea entre una composición renacentista, y un romanticismo ayacuchano que se deshoja a medida que se desarrolla como un lento desnudo los más de 8 minutos de hipnotismo y ritual. Porque “Huacas”, el nuevo disco de Ráez es, más que un cúmulo de canciones, la historia de un ritual, que otorga ofrendas a la vida, a la tierra, y al derecho de saberse ahora… agradecido.

Siento - y esto es pura presunción- que Rafo se encontró con este disco en medio de otro disco (allí donde espero recaigan "María Ramos" y otras inéditas) y cabe ser razonable ese bifurque, si en medio de un proceso te hallas ante este mágico proyecto llamado "Huacas, Burbujas y Rock and Roll". Quienes hayan presenciado la puesta en escena de esta belleza, sabrán a qué me refiero, con el dejarse llevar por este retorno a la infancia y canto a la vida que ha sido esta temporada. Observar las acrobacias de Dirck Pajares (¡enorme descubrimiento!) con su carisma encendida a flor de piel, te turba hasta la médula de añoranza. Presenciar su capacidad para hacerse uno sólo con las ramas, y al sentido de lo que exprese el viento, demostrar que no se está tan lejos de afirmarse en la tierra, es una auténtica delicia. Pero si hay algo que resaltar por sobre todo este combo de música y escena, es el ritual de las burbujas. Jamás, había presenciado, el poder que un cúmulo acuoso echado al viento por azar, puede generar en las personas. Observar burbujas de todos los tamaños y formas, desde las pequeñas hasta las gigantescas, es una experiencia que nadie debería negarse. Intuyo que Rafo ve en sus hijos esta azarosa danza multicolor que se despide entre los dedos de niños impacientes o entre el cielo mandarina que fallecía (los espectáculos estuvieron pensados para ver morir la tarde) como anunciando el fin de la fantasía.


Es preciso hablar de lo que ha sido este espectáculo para entender el discurrir de esta ofrenda que Rafo nos entrega sin mayor pretensión, y hay que resaltar las virtudes de Carlos de Paz en las percusiones (sobre todo en "Persecución y llegada a Pachacamaq") y Amadeo Gaviria en la producción; para ser justos con tamaño esfuerzo. Pero si hay que hablar de las auténticas canciones en este disco, debemos señalar que el progreso como instrumentista que Rafo no se cansa de repetir e irrogar en sus últimas entrevistas, se luce en los dos cortes más bellos del disco, que son “Ritual de las ramas” y “Pariwanas”. Cada uno; sensual, serrano a su manera, psicodélicos en la simpleza de las guitarras acústicas y las percusiones mínimas. Se siente un círculo cerrado en esa búsqueda incesante de siempre querer encontrar un sonido nuevo (desde “Campo minado de corazones, hasta “King Kong palace”). Por supuesto, hay herencias de Obsequio (el otro ejemplo más minimalista de Ráez) en “Ritual del mar” (una variación de Karma) y una oportunidad desperdiciada de producir mejor un tema rico como Spondyllus; y hasta un guiño para almorzar en restaurant de Gastón Acurio con “Minifalda Andina”. Empero, el disco surca como sin quererlo, en un afán por dibujar nuestra herencia y futuro, en un constante intercambio de ideas de esta aldea que nos hemos vuelto.

No es para menos el orgullo del cantautor con este nuevo hijo, indudablemente por debajo de Camisa, pero bien erigido entre sus ya 9 placas. Un triunfo a la persistencia y consecuencia, lo que más extraño resulta todavía.

Tuesday, October 29, 2013

Nuestros sueños de Eunuco



I
Nuestros sueños de eunuco, sin semillas en la luz,
de luz y amor, los vaivenes del corazón,
castigan los miembros de sus hijos,
y amortajados su manto y su sábana,
acicalan a las novias oscuras, las viudas de la noche
presas entre sus brazos.

Las sombras de las niñas, con sudarios fragantes,
cuando se esconde el sol se apartan del gusano,
de los huesos del hombre, quebrados en sus lechos,
por nocturnas roldanas que vacían la tumba.

II
En ésta, nuestra época, el bandido y su hembra
fantasmas de una sola dimensión se aman sobre un carrete,
ajeno a la verdad de nuestros ojos,
y dicen engreídos sus naderías de media noche entre poses banales;
cuando paran las cámaras corren a su agujero
bajo el jardín del día.

Bailan entre nuestra calavera y sus linternas
imponen sus imágenes y echan fuera las noches;
miramos esa función de sombras que se besan o matan,
con fragancia de celuloide la mentira es amor.

III
¿Cuál es el mundo? ¿Cuál de nuestros dos modos de dormir
despertará cuando el bálsamo y su sarna
levanten esta tierra de ojos rojos?
Desatará las formas del día y sus aprestos,
los señores soleados, los ricachos galeses,
o impulsará a quienes se atavían en la noche.

La fotografía hizo sus bodas con el ojo,
y clavó en su pareja cáscaras fragmentarias de verdad;
el sueño ha sorbido desde su fe al durmiente
pues los amortajados se tornan médula en su vuelo.

IV
Este es el mundo: la engañosa semejanza
de nuestras trizas de materia que caen como harapos
desde los ademanes del amor y el rechazo;
el sueño que echa a los enterrados de su bolsa
venera a estos despojos tanto como a los vivos.
Este es el mundo. Tened fe.

Porque seremos como el gallo que grita
dispersando a los muertos; golpearán nuestras balas
la imagen de las planchas;
y dignos compañeros seremos de por vida,
y aquél que permanezca florecerá mientras ellos se aman,
gloria a nuestros errantes corazones.


Dylan Thomas nació un 27 de octubre y Lou Reed fallece un 27 de octubre. Ambos empeñados en retratar la sordidez de sus espacios, y ambos en algún momento derruidos por la indiferencia de una sociedad que sólo ve lo que ya no está. En los excesos desconocidos, ambos revolotean por el aire. Justamente, en un día perfecto.


Tuesday, October 22, 2013

Los Desaparecidos

"Todo lo que vemos o parecemos es solamente un sueño dentro de un sueño"
Edgar Allan Poe


No es posible imaginar el estrujar del pecho ante la desaparición de un ser querido. Cavilar acerca de la muerte es algo que termina  de alguna manera u otra en aceptación, más, una desaparición es un limbo. Un estadio de esperanza y resignación en pugilato continuo que abruma cada día del resto de la vida de los aún aparentes presentes. Y menciono aparentes porque el resto de la vida a partir de una desaparición es la muerte misma. El estupor de levantarse y abrir los ojos con la sensación de presencia y derruirse ante un armario intacto, que conserva los olores y desórdenes de los que sencillamente desaparecen.

Ahora bien, las desapariciones están fuertemente ligadas con procesos desquiciados, socialmente hablando. Y en el caso particular del Perú, con el desquicio de nosotros mismos y nuestras autoridades. La desaparición física de miles de habitantes (no existen cifras exactas, aunque si las hubiera no habría mayor ironía)  de nuestro territorio, por asesinatos silenciados de parte del Estado así como de los movimientos criminales que azotaron los 80’s y 90’s; son la expresión más triste de nuestra claroscura apariencia. Es loable que existan movimientos y manifestaciones que exijan un interés real de parte del Estado en revolver las entrañas de este terreno hasta saber qué pasó; pero esto es ínfimo en comparación a la auténtica desaparición que nos azota: la del recuerdo.


Este encuentro de múltiples humanidades desapareciendo de su propia memoria lo ocurrido, es el auténtico drama de un país que “avanza” e imprime en orgulloso logo su patriotismo culinario y de alguna que otra casualidad al mérito individual. Porque cuando el grito del olvido se resume entre los perfiles coloridos que expresan su desazón con un pulgar arriba y tan sólo eso; es cuando asumimos nuestra auténtica miseria y derrota.

Nosotros hemos desaparecido, hemos perdido el instinto de reconocer en el otro a alguien nuestro, y nos hemos condenado al libre albedrío de la satisfacción condensada y pagada a plazos, entre pastillas morales y lemas de franquicias coloridas que nos embuten la manera de vivir. Porque hemos decidido olvidar, en aras de conseguir un guiño pixeleado de lo que nos han vendido como sociedades mejores en las telenovelas y películas, en las contratapas del ensueño que se modifican al gusto y preferencia de un bolsillo rebosante, y una esquiza voluntad de siempre ser felices. Porque queremos olvidar que el día tiene sombras, y cadáveres y montículos de hermanos mutilados,  incinerados y registrados como un frío y enorme cero.


Quizá en el fondo de nuestra memoria aún escarbe un moribundo  y rechoncho gusano, que se ha engullido lo que nos hace recordar, para vivir el ensueño: una auténtica manera de vivir, la plástica y colorida felicidad.

Thursday, October 17, 2013

Próspero remedo

Heme visto en percudidas labores y circenses remedos.
Desde el que observa puntos y compra miles de ceros...
Hasta el amasar de severos menjunjes y demás vericuetos;
pasando de noctámbula vigía a secular hueveo.
Más, el espacio incólume entre los peldaños fríos,
Es el trueno al recreo de mis actos,
Y el pulido brillo de una acera hueca que se ve perfecta,
es el panteón de mis gruesos callos.
Porque allí estoy a diez luces
Timoneando una nao borrosa, de destino esquivo
Y marea de altamares azarosas.

Esgrimiendo argumentos, entre risa y sello
Garabateando penumbras, de un escuálido renglón
Que opina en off, sobre el caminar derecho
Y el por aquí y por allá, de los sentados viejos.

Veo el reflejo de mis murmullos en sus miradas
Y estrecho el codo entre mis silencios
Siendo a prueba de ruido necio, el que pone pecho y pellejo.

El reino de la plusvalía no es terreno de paredros
Mucho menos vera de palabras ni desmedros.


Tuesday, September 24, 2013

como el viento...


Hay que reconocer que el pescado es el mejor alimento...

Thursday, September 19, 2013

XX


Diríase que el negocio es la sonrisa;
La barba rala, y el firme estrechar de las palmas.
La gimnasia adicional… es costra
Y las cantaletas, los achaques y demás,
El probable etcétera de musgos que vitan en mi pradera mostaza.

Y  si bien el precio es la cuantía
De temores olvidables y señuelos de inmersión,
Todo habita entre las pérdidas y los casis
Como un todo rebanado entre cien porqués;
Y un tumulto de pendientes,
Cadáveres de sémola, pellejo de quincena.

Personajes sin vestigio, y bolsillos en témpano
Son la terapia del fuego,
Pues acabado el colorido, llega el temple de los huesos de humo
Y una que otra cachetada
De las selvas acuarelas y sus nómades,
De los tobillos de talón grueso y callo eterno
Del infante en fuga y la duda en ciernes
De la mirada eterna buscando escapar de la redada.
Pues eso, en cómodas cuotas… es más o menos el precio.


Wednesday, September 18, 2013

Correspondencia al ser

La cojudez de la existencia,
Esa magra sensación de recaer entre muros y abrazos
De perfecta sensación ignota y repetida sordidez.
Donde un mundo habita otro mundo
Y un espacio es péndulo de memorias frías,
Y corazones estrechos en medio de una sola afirmación:
La lágrima.

Porque en el día enhiesto de los islotes al hoyo
Y las medias descocidas y los pensamientos en frío,
Se revuelcan los buses y los cánticos de humo
De la rúa púrpura y digital
Donde habitan los números sosegados
Entre jaulas y montones de sapiencias al borde
De una limitada expresión de la cuerda tensa que explota
Y te seduce entre tumores y harinas
Que se caen suavemente por entre tu vientre
Y rebasan el sereno meretricio de la suela y el andar
Para acoger nuevamente el estupor de estar vivo
Y reducirse a volver al silo, o como bien se ha descrito…
A la lágrima.

Y devastado el ánimo de la rectitud
Se deshace el molde y comienza el arrabal de mentiras
Y el coloquio frente al vaso
Descociendo las fronteras de lo solitario
Y arrullando el monocorde silbato que te obliga al despertar,
Y el eco, y la repetición y los bises
Y la copia de la copia en bostezo cafeinado,
Que reclama el sobre de las cuatro cifras
Y justifica la invención de la aceptación
Como espejo de lo sórdido y sordo de uno mismo en pugilato.

Y el coral de resquemor
Entre la lluvia de personajes en elipsis
Y el tedio de lo conspirado entre tu pantalla y el orbe,
Cuantificado el seso entre maniobras y cereales,
Todo pardo, todo caqui, todo esbelto, todo táctil.
Moño escueto el del vacío reflecto entre tu sombra y mis labios
Entre tu estela y mi adversario, que soy yo, y yo…
Y mis lágrimas.

Y el ser deambula, y se choca y se estrella
Entre rumbos y péndulos
Frustrando el motivo de lo que habita como escozor,
Y responde de vez en cuando…
Como el mirlo en llanto lejano;
Pues la decisión de no hacer y no tener y no y más no
Es sólo mía pero también tuya y suya,
Aunque sabemos bien que el pretexto es un idilio que bien de chompa me he puesto.

Y el millón de posibles y el escaso probable
Es el mitón de mi mente que en onania responde
Al abrazo insomne de mi pared fría, tan lejana y colchita
Tan abuela y tan tía, esparcida entre miradas tibias;
De nostalgia y recorte,
De parecidos bemoles,
De paseos en cárdena respuesta,
Suscrita en la torva rúa andada y lenta.

Cigarrilo y lágrima, pared y ventana humeada,
Bocanada de refugio entre el vértigo de las luces cadmias encendidas
De una ciudad explayada al capricho de una brisa
Respetando el origen como azar de azares
Y bolondrón de carne viva, como Dios manda
O como Dios juegue a solas con su barba.

Arenal mío, de habitaciones verticales,
Plantea tu absurdo como bien tú sabes y desvirga mi sueño
Para escalar tú subsuelo y retomar la guarida
En potro paso hacia el sol genuino de los versos
Y las melodías de garúa, que se olvidan en bolsillos descocidos
A propósito de ritos de los cuales queda el té tibio
Y el dado expuesto sin cifra en cara.

Es mi suerte un desmayo de hojas reposadas
En los bastiones de mis más organizadas nadas.

Y el volver, de cuajo retenido
De saber que a ti te espío tanto como te he olido
Me torna hombre; a fin de cuentas, una parte del pálido azul
Donde vaso en mano asisto al parto abortado
De mi coraza ploma, de mi cómoda siesta
Donde una y otra vez, se escabulle
Esa sangrada lágrima.



Tuesday, September 10, 2013

Sueños de un Bonzo


Virginia Benavides se aprisiona en cuclillas frente a nadie. Entumida, construye una prisión de carne invisible y se convierte en una exhumación. Se resume en una estancia efímera y evade las circunstancias, para incendiarse… literalmente. Se prende fuego a los cabellos, se revuelca, distrae con su mirada equívoca y seduce en danza púrpura bajo los ritmos de una melodía sorda que la envuelve entre párpados perplejos. Vita, con cariño al entregar su poemario dentro de una caja de fósforos, y sugiere: para incendiar una vez terminarse leído. Entre hojas multicolores, sin orden previsto y sin expectativa alguna.

Sueños de un bonzo, o exhumación de espectros, o tratado de lo somático, o estancias de la cicatriz, o sumersión en tenebro, o cuajo o griterío. La retahíla de subtítulos sugiere el descontrol y la imposibilidad de cercar los hitos de un mapa indescifrable. Hay de ensueño tanto como de despojo, y el recorrido azaroso sugiere la labor de desequilibrio aprendida de calle en calle y de recuerdo infante que no se quiere dejar ir, porque está el “borbotón de penumbra” envuelto entre nostalgias imperiales de hoteles tres estrellas (¡vaya presunción!) y el espejo y el amor desierto de los primeros días (quizá lo más bajo e ingenuo de los textos a incendiar) entre suturas y remalles de alma parchada por el vendaval de la modernidad y el eco de una adultez que se niega a tropezones.

Heredera en costras de una Magda Portal en su “quisiera perderme de mi misma”; Benavides derruye las arenas blancas de Varela y estira el elástico de los pañales enmierdados de Ollé, para instaurar un coloquio propio, un lenguaje en clave de Artaud y desorden de Deleuze; una pataleta escénica en descontrol sucedáneo que termina siempre frente al espejo clamando renacimiento tan sólo en la ceniza; en el arenal y en el polvo bajo suelas de una ciudad extramurada de habitantes en coro; para degollarse, invertirse, retraerse y hacer venias dentro de un muy, muy opaco carmesí.


Saturday, August 31, 2013

you and whose army?

Y salió el sheriff nuevamente. Abanderado entre el discurso de la defensa de la libertad y la democracia; buscando razones, empujando el momento, negociando a seis manos, lo que millones de ojos no quieren ver y lo que millones mudos exclaman. Porque ahora vienen las almas iraníes a recordar que con el apoyo norteamericano Huseín realizó ataques químicos; y el botín puede ser más grande ahora, y el Babel un turrón de quincha que se deshaga, porque estas cosas hechan a andar la máquina y reavivan el espíritu. No los queremos ni de jueces ni de verdugos. A fin de cuentas, el llanto de los niños es un eco que ya nos acostumbramos a dejar pasar; pero... 


Friday, August 30, 2013

rúa

Rúa somnolienta y borrascosa…
Te desbocas resacosa entre tus polvos y hendiduras
Dando edredón a tus habituales migrantes
De talón desnudo y pucho exprimido,
Siendo salón imperial de los adioses eternos
Y los discursos de altamar;
Juramentos de platea desierta…
Acaso los más auténticos que siempre auguran el final.

Rúa vertical…
Viertes tu pavimento de excretas y húmedas sabinas
Entre cables y garúas; muchísimos cables…
Para reconstruir tu fachada de habitantes
Y recorrido derecho a paso doble y suela sedienta.
Pero hoy no…
Hoy no;
Hoy somos tú, el ave negra y mi esparcido monumento de migajas
En lid azarosa de ebrios silencios.

No busco lares ni pasajes secretos
Ni verdades ocultas en vellocinos;
Sólo intento retener el aliento en este último cansancio
De bancas ajadas y merecido derelicto.
Y clavo estacas en paredes rugosas y esparzo orines.
Porque este es mi territorio, el de todos y el de nadie…
El de los canes tísicos y las envolturas conquistadas por súbditas hormigas.
Este es mi respiro auténtico, acuático…
Mi grito mudo de imperio y autarquía.

Y allí el pensamiento se desnuca...
Como cuando el techo es sólo el aroma de tus canos cabellos,
Y rosea el evocar de un solo nombre.
Porque este también es un hogar con tu nombre…
Porque esta rúa sólo tiene pasadizos insomnes
Que llevan a…


Monday, August 12, 2013

Cambucho

Plegada la piel al esqueleto de caña
Liviano, al viento y en perpetua terciana…
Vuela el solitario cambucho.
Aferrando su vida al pabilo,
Tembloroso, azaroso, absolutamente en duda.

Libre ya en el acantilado frío
Pierde el sentido y se escabulle,
Entre corriente turbias y jugueteos de dios.

Se pierde inconcluso entre volteretas
Danzando para nadie, en clave de agosto
Sufriendo setiembres que no llegan
Y prendado al rito del vuelo sin estrellas.
Teniendo al orbe de coral en silencio
Piensa en lo ínfimo que habita el suelo, y se le olvida…
Esparciendo piruetas
Para tensarse en dirección al sol.
Porque sabe que arder en pleamar
Será su última danza
Su abandono en quietud sin suelo
Y el acorde incompleto que gime en las persianas
Ventilando haz de luz.

Pero en coordenadas difusas
Donde se encandila el rito y se decora el firmamento
Planea en sinuosa balada, Ella… la efímera cantata
De sus ojos mariposas, en hipnótico trémolo.

¡Qué paralelos tan sobrios e incólumes,
Resisten el ocaso incendiado de los críos!
Vagando torpes pero únicos… serenos
Sabiéndose frente a frente
Aunque no hayan sabido verse.

Más, concluida la fuga y presentes los venenos
Se enredan los enredos y se les observa en penumbras
En picada ebria, asesinando resolanas…
Recostados en abandono
Como amantes de la hondura.
Pues estrellas de un firmamento se vivieron,
A pesar de briznas y tormentas
Yaciendo… al final; huecos y parchados (respectivamente)
En el suelo que recoge lo que nadie
Lo que sólo el corazón infante
Vuelve a poner en el aire.

Tuesday, August 06, 2013

...

Multa a la conciencia y nota mental al cerebelo si en aras de reconocerte al espejo no supiste de "little boy" ni de "fat man"; pero el tiempo es cruento y el olvido un aliado de los pormenores. Y aquí se le hace homenaje a un personaje con tirantes y una pelota... y así y así...


Se le considera el final, pero en realidad ¿no fue el comienzo?; alabada sea la gran bomba!
Salve el Cristo de Plutonio.

Amén.


Wednesday, July 24, 2013

el inicio...


La mierda en la palma de la mano derecha, otra vez... más de veinte años limpiándose el culo y sigue llenándose de mierda el principio del índice y la parte superior de la palma ajada y translúcida. Dibujada, casi abstracta queda la línea excreta como un rasguño, como una huella, como un retrato pasajero de un vistazo al que no prestas atención, pero sobre el cual tras algunos segundos reparas en creerlo conocido. Sentado, en el frío de la habitación enjuta que funge de baño, Balta decora las mañanas de pensamientos inútiles y mudos gemidos. Se abruma y se observa las manos, recordando que aún no ha hecho nada, que a pesar de moverse cada día entre gentíos y humos, siente talones en los hombros que lo esculpen a diario en un calco, en un misterioso rito repetido que se inscribe en el olvido, hasta el volver, hasta verse la mano derecha llena de mierda... toda igual, vez tras vez... toda igual.

Monday, July 15, 2013

Vargas Llosa, el espía con silenciador

Sabida es la parcialidad en el tono de las críticas que tiene Mario Vargas Llosa al momento de realizar sus análisis políticos de quehacer mundial. Sabida es su filiación de corte liberal, y en defensa de las libertades a conveniencia y sin mayor temor. Sabido es su desprecio por las dictaduras y por todo orden alternativo al liberalismo y la práctica democrática que el encuentra como alternativa única hacia una sociedad mejor y de mejores beneficios para la ciudadanía del orbe. Más, su credibilidad al momento de observar los hechos en ciertos contextos cada vez es más falsaria.

MVLL se ubica tras un caleidoscopio y trastoca hechos históricos a conveniencia, juzga parcialmente desde un trono (el cual ya se había adjudicado antes de su nobel) y condena con criterios de moral adscrita al occidente de primer mundo que él defiende e idolatra: el norteamericano. Para ello, como muestra tenemos su último artículo publicado el 14 de julio, titulado “Jubilar a los espías” (http://www.larepublica.pe/columnistas/piedra-de-toque/jubilar-a-los-espias-13-07-2013). Donde hace referencia a Edward Snowden y Julian Assange como “depredadores de la libertad que dicen defender”. Para ello, refiere que Snowden “no ha revelado nada que cualquiera que tenga dos dedos de frente haya sabido”. Pues pormenorizando un aparato de espionaje global que se vale de servidores a los cuales casi todo el orbe puede tener acceso; bien está demostrando su candidez o su ligereza. Las plataformas que brindan soporte a PRISM (programa de vigilancia denunciado por Snowden) son las que tienen mayores suscritos en el internet, y quienes han denotado un crecimiento sostenido y galopante en la última década, del cual ya quisiera valerse cualquier compañía. Habría que preguntarse si estas inmensas mayorías consideraron si quiera un instante antes de suscribirse, si habría el riesgo considerable de ser espiados. Al parecer, una mayoría planetaria tiene sólo un dedo de frente. Porque asumir la sagacidad y perspicacia que MVLL considera implícita en las ciudadanías del orbe a gran escala, es erróneo y poco serio.

Poco serio y tendencioso, es decir a diferencia de lo que ocurre en las dictaduras, en las sociedades libres, como Estados Unidos, existe una justicia independiente, una prensa libre, un Congreso representativo e innumerables asociaciones de derechos humanos, que pueden denunciar aquellos excesos y tratar de corregirlos. ¿Por qué Edward Snowden no optó por este camino legítimo, en vez de violentar a su vez la legalidad y convertirse en un instrumento de regímenes autoritarios y totalitarios que se valen de él para atacar al “imperialismo” y rasgarse las vestiduras en nombre de una libertad y unos derechos que ellos pisotean sin el menor escrúpulo?”. Aquí el autor soslaya el hecho de que actos como la creación de Wikileaks por Assange; y el último de Snowden, jamás hubieran podido ser aceptados en los mass media, o en las instituciones de derechos humanos que no consiguen siquiera abolir la pena de muerte o la libre portabilidad de armas. Es iluso, o tendencioso, sugerir que estas denuncias que resquebrajan el orden establecido, vayan por el camino correcto de la legitimidad aparente. Hablamos de un estado que desaparece a los “traidores de la patria” que ha asesinado sin mayor reparo ante la leve sospecha y que silencia lo inconveniente, tapa lo comprometedor y sepulta actos de justicia a nombre de “la gran nación”.

No pretendemos que MVLL decline a sus ideas cuando ridiculiza estos actos, como un “rasgado de vestiduras”, ni tampoco lo queremos hacer considerar a líderes de su desagrado como paladines de la justicia; pero soslayar en estos actos aislados, la sola idea de que esta denuncia es prácticamente una cojudez; es tendencioso, malévolo y poco serio. La defensa de la privacidad es un acto libertario en cuanto todos podamos elegir que hacer público y que callar, y en cuanto este acto no conlleve un costo social ni apañe actos de corrupción.


Es curioso pensar que el hombre que se levantó ante el Castrismo y que alabó en su "Verdad sobre las mentiras" a obras como 1984, hoy sea el revólver con silenciador, de otro poder más grasoso y asquiento,  el del imperio de occidente y su libertad condicionada al dinero, el del gran hermano de metálico mentón que en estos momentos acaba de clasificarme en una lista de ordenador.

Monday, June 24, 2013

Wednesday, June 05, 2013

Esto ya lo viví mañana...

Cruzó la avenida Pardo, y se internó por las calles que iban al malecón. Al llegar a una esquina vio un camión que avanzaba con los faros apagados. El camión frenó bruscamente y de él descendieron varios policías. “Sus papeles”. Ludo preguntó a qué papeles se referían. “Sus papeles de identidad”. Ludo palpó sus bolsillos tratando de encontrar algún carnet, pero como la búsqueda se prolongaba los policías lo cogieron de la cintura, lo levantaron en vilo y lo lanzaron a la caja del camión. “A la canasta”, dijo alguien y el camión arrancó.

Esa noche comprendió Ludo la utilidad de los papeles. Todo el mundo debería tener algunos, que sancionaran su condición humana. De nada valía andar en dos pies, tener un nombre, pensar, hacer un uso inteligente de la palabra, si se carecía de un carnet con un sello y una fotografía. La omisión de este requisito instauraba el desorden y el desorden debería ser castigado.

El camión estaba en su totalidad lleno de obreros en mangas de camisa, de borrachines sorprendidos rumbo a una jarana o de vagos profesionales. Antes de llegar a la comisaría el lote se incrementó con dos negros que orinaban contra un muro. Ludo ni siquiera protesto, resignado ya a su condición numeral. Cuando el grupo descendió en la comisaría, otro camión había depositado ya su carga y un equipo de policías los iban haciendo entrar, contándolos como a ganado.

Ludo se recostó contra la pared del patio y comenzó a dormitar esperando que lo llamaran. Su consciencia se disolvía en un cansancio crepuscular. Alguien repetía con insistencia la palabra revolución. Cada cierto tiempo un policía entraba y sacaba a uno de los detenidos para llevarlo seguramente hacia un interrogatorio. Por la posición en la cual Ludo se encontraba debería ser el último en ser interrogado, pero cuando el policía regresó para llamar al siguiente lo distinguió al fondo, con camisa y corbata, raro hallazgo en medio de ese ramillete de cuellos desnudos: “¿Universitario?”. Ludo dijo que sí. De inmediato lo hizo pasar a la oficina del comisario.

“Cojudo, ¿cómo te has dejado agarrar? Esto es sólo para los cholitos”. Ludo quedó perplejo: el comisario era Federico Cánepa. No solo exalumno del colegio Mariano sino parroquiano del billar de Surquillo. Luego le explicó que el general Vivar se había sublevado en Iquitos esa noche y que estaban en estado de sitio. “Regresaba de la casa de mi querida”, respondió Ludo. Cánepa pareció entregarle en ese momento un enorme respeto. “Que no pase nadie”, ordenó a su ayudante y sacó una botella de pisco de su escritorio. “Tú sabes”, dijo, “lo primero en estos casos es el toque de queda. Nadie puede andar después de media noche sin documentos y sin justificar su destino. Comprendo que es una cojudez, pero es la costumbre”. Ludo dijo que él nunca llevaba papeles, que a lo mejor hasta los había perdido.  “Todos los detenidos son unos jaranistas retardados –añadió-. Si un general se ha sublevado lo mejor es ir al Club Nacional y sacar del cogote a todos sus socios”. Cánepa convino en que era cierto. “Pero hay que guardar las apariencias”, agregó, “con tres galones como yo no se puede tener aún una opinión”. Después de hacer un brindis llamó a su ordenanza: “Que el camión de Chávez salga a hacer otra ronda. Y dejen al doctor Tótem en su domicilio”.



Extracto de "Los geniecillos dominicales" (1965)
Julio Ramón Ribeyro (1929-1994)

P.D.: Protestemos contra esa cojudez de la ley del servicio militar obligatorio que quiere imponer el cachaco de palacio. Que ya sabemos quienes son los que se van a quemar en el VRAE y los que tomarán su Coca Cola después de pagar sus  S/. 1850.00 sin chistar.

Sunday, May 19, 2013

sé...


De respiros y a tumbos
En el cauce ignoto de los pasadizos errados
En frascos turbios, en lagunas tenebrosas
Allí estaremos.

Obsequia este desdén al cielo
Y vuélveme a pasear encadenado
Exhibe al can que oscurece pálido entre sombras
Tuyo, tuyo… tuyo estoy.

Consciente de los arenosos castillos
Cuajado de los vicios del pensar
Resolviendo la clave, que está en la caída…
El amarrado descenso a los infiernos de montarse al café
Y deshojar el periódico,
Siendo abuelos ejemplares, de las desapercibidas memorias.

Ah, sabrás que el sueño es barato,
Pero al menos vale para acariciar la peineta de este reto.
Pues pisé las más mermelosas mierdas
Y admito el barro escarnio de este distante anhelo.

Se cree, se creerá… ¿se creerá?
Sé...

Friday, May 17, 2013

¿todo cambia?







Fotografías de Daniel Pajuelo (1963 - 2000)