Tuesday, September 10, 2013

Sueños de un Bonzo


Virginia Benavides se aprisiona en cuclillas frente a nadie. Entumida, construye una prisión de carne invisible y se convierte en una exhumación. Se resume en una estancia efímera y evade las circunstancias, para incendiarse… literalmente. Se prende fuego a los cabellos, se revuelca, distrae con su mirada equívoca y seduce en danza púrpura bajo los ritmos de una melodía sorda que la envuelve entre párpados perplejos. Vita, con cariño al entregar su poemario dentro de una caja de fósforos, y sugiere: para incendiar una vez terminarse leído. Entre hojas multicolores, sin orden previsto y sin expectativa alguna.

Sueños de un bonzo, o exhumación de espectros, o tratado de lo somático, o estancias de la cicatriz, o sumersión en tenebro, o cuajo o griterío. La retahíla de subtítulos sugiere el descontrol y la imposibilidad de cercar los hitos de un mapa indescifrable. Hay de ensueño tanto como de despojo, y el recorrido azaroso sugiere la labor de desequilibrio aprendida de calle en calle y de recuerdo infante que no se quiere dejar ir, porque está el “borbotón de penumbra” envuelto entre nostalgias imperiales de hoteles tres estrellas (¡vaya presunción!) y el espejo y el amor desierto de los primeros días (quizá lo más bajo e ingenuo de los textos a incendiar) entre suturas y remalles de alma parchada por el vendaval de la modernidad y el eco de una adultez que se niega a tropezones.

Heredera en costras de una Magda Portal en su “quisiera perderme de mi misma”; Benavides derruye las arenas blancas de Varela y estira el elástico de los pañales enmierdados de Ollé, para instaurar un coloquio propio, un lenguaje en clave de Artaud y desorden de Deleuze; una pataleta escénica en descontrol sucedáneo que termina siempre frente al espejo clamando renacimiento tan sólo en la ceniza; en el arenal y en el polvo bajo suelas de una ciudad extramurada de habitantes en coro; para degollarse, invertirse, retraerse y hacer venias dentro de un muy, muy opaco carmesí.


2 comments:

VIRGINIA BENAVIDES said...

gracias John por tus palabras y por tu amistad. A incendiarse para renacer! abrazos

VIRGINIA BENAVIDES said...

gracias John por tus palabras y por tu amistad. A incendiarse para renacer! abrazos